martes, 8 de junio de 2010

Los efectos antipsicóticos y antidepresivos de los antipsicóticos de segunda generación








Los efectos antipsicóticos y antidepresivos de los antipsicóticos de segunda generación.

¿Dos mecanismos farmacológicos diferentes?

Hans-Jurgën Möller

Los antipsicóticos de segunda generación causan
en los pacientes esquizofrénicos efectos antidepresivos
más marcados que los que causan los neurolépticos tradicionales,
y van más allá de los efectos antidepresivos
basados en la reducción de síntomas positivos. El
potencial antidepresivo de los antipsicóticos de segunda
generación está relacionado, presumiblemente, con
sus mecanismos farmacológicos, los cuales difieren de
los de los neurolépticos tradicionales. En este sentido,
entre otros, el antagonista 5-HT2A tiene una especial
relevancia en la mayoría de los nuevos antipsicóticos,
pero también deben tenerse en cuenta las interacciones
con el sistema dopaminérgico, como ocurre con la amisulprida
y la aripiprazola, y la inhibición de la reabsorción
de noradrenalina y/o serotonina, como ocurre con
la ziprasidona y la zotepina. En resumen, los efectos
antipsicóticos y antidepresivos de los antipsicóticos de
segunda generación se basan, en su mayor parte, en
mecanismos farmacológicos distintos. Esto puede
resultar especialmente cierto en relación con los efectos
antidepresivos directos, es decir, los efectos antidepresivos
que no están mediados por la reducción de síntomas
positivos.
Palabras clave: antipsicóticos de segunda generación
eficacia de los antidepresivos esquizofrenia ·
depresión.

Introducción
Los síntomas depresivos durante las psicosis esquizofrénicas
representan una parte importante del espectro
de síntomas psicopatológicos, no sólo del tipo
esquizofrénicos sino también dentro del grupo de las
psicosis esquizofrénicas diagnosticadas según el CIE-
10 o el DSM-IV (Bottlender et al. 2000; Häfner et al.
1999; Wassink et al. 1999).

Durante mucho tiempo se discutieron los posibles
efectos secundarios depresiogénicos de los neurolépticos
tradicionales, si bien se realizaron estudios según
los cuales los neurolépticos tradicionales pueden tener
también efectos antidepresivos. Los estudios más
recientes demuestran que los antipsicóticos de segunda
generación tienen efectos antidepresivos significativamente
más fuertes que los de los antipsicóticos tradicionales
(Möller 2005). Además, se demostró que este
efecto antidepresivo sólo se puede explicar de forma
parcial al tratarse de una mejora secundaria de los síntomas
positivos, y aparentemente es predominante debido
a los efectos directos (primarios) de los síntomas depresivos.
En este contexto, es de una gran importancia que
recientemente se demostrara el efecto antidepresivo de
los neurolépticos atípicos en el tratamiento de la depresión.
En concreto, los resultados positivos de algunos
estudios sobre la depresión bipolar son excelentes.
Según los datos de los que disponemos hasta ahora
(Möller 2000a), los antipsicóticos de segunda generación
representan una nueva opción para el tratamiento
de los síntomas depresivos de la esquizofrenia. Esto
constituye un hecho de gran importancia debido a que
la eficacia del tratamiento con antidepresivos está limitada
y, además, existe el riesgo de interacciones farmacinéticas,
especialmente cuando se usan inhibidores
selectivos de la reabsorción de serotonina (SSRI).
Las esperanzas sobre los efectos antidepresivos de
los nuevos neurolépticos se basan en deliberaciones
teóricas derivadas de los mecanismos farmacológicos
de los nuevos neurolépticos, distintos a los de los neurolépticos
clásicos. En concreto, los antipsicóticos con
perfil multireceptor han sido los que han propiciado la
formulación de estas hipótesis. Sin embargo, la eficacia
antidepresiva también se puede explicar de forma teórica
en la amisulprida, un antagonista selectivo D2/D3
con efectos pre- y postsinápticos equilibrados, y en la
aripiprazola con su angonismo parcial predominante en
los receptores dopaminérgicos.
Dada la importancia de este asunto, este estudio
analizará el conocimiento farmacológico actual y se
centrará, entre otras, en la cuestión de si los efectos
antipsicóticos y antidepresivos de basan en mecanismos
biológicos distintos.
Los neurolépticos clásicos: El antagonismo receptor
D2 como base farmacológica de los efectos sobre
los síntomas positivos y su relación con los síntomas
depresivos
Desde hace tiempo es sabido que el bloqueo postsináptico
del receptor D2 dopaminérgico es la base farmacológica
de los efectos antipsicóticos de los neurolépticos,
y sobretodo de los efectos en los síntomas
positivos. Según los datos, en especial aquellos relativos
a los neurolépticos tradicionales, existe una relación
estrecha entre los bloqueos de D2 y los efectos
sobre los síntomas positivos (Farde et al. 1992; Seeman
et al. 1977). No existe ningún neuroléptico que no bloquee
los receptores dopaminérgicos D2. El efecto de
bloqueo de los receptores postsinápticos D2 del sistema
límbico está considerado como el correlativo biológico
de la eficacia antipsicótica, mientras que el bloqueo de
D2 en el sistema nigroestriado se relaciona con los efectos
secundarios del sistema motor extrapiramidal (EPS,
o síndrome extrapiramidal).
Existen numerosos estudios clínicos sobre el hecho
de que los neurolépticos tradicionales, en concreto los
bloqueadores de receptores D2 como el haloperidol,
pueden producir síntomas depresivos (Awad 1993;
Browne et al. 1998). Dichos estudios se publicaron
durante la aparición de los neurolépticos clásicos bajo
diferentes conceptos como “depresión farmacogénica”,
“depresión acinética”, “disforia neuroléptica”, y “depresión
postpsicótica” (Helmchen y Hippius 1967;
McGlashan y Carpenter 1976; Rifkin et al.1975; Van
Putten y May 1978).
En concreto, el concepto de
“depresión cinética” se centra en la asociación entre los
efectos parkinsonianos y la depresión (Rifkin et al.
1975). En conjunto, el efecto depresiogénico de los neurolépticos
tradicionales, sobretodo en los bloqueadores
D2 más o menos selectivos, como el haloperidol, que
bloquea todas las vías dopaminérgicas del cerebro de
manera indiferente, resulta plausible desde un punto de
vista teórico, ya que los medicamentos neurolépticos
bloquean los receptores de dopamina, y sabemos que
estos receptores actúan en las vías del cerebro que
median la sensación de recompensa (Harrow et al.
1994; Wise 1982). Es algo que se ha demostrado claramente
en la investigación con animales, por ejemplo con
la raclopida y el haloperidol, que tienen mayor afinidad
con los receptores D2 una vez reducidos los efectos
compensatorios, mientras los antagonistas D3 y D4 no
causan ninguna influencia (Nakajima y Patterson 1997).
El planteamiento es que si un neuroléptico interfiere con
la experiencia de la recompensa o el placer, la experiencia
resultante de relativa anhedonia podría convertirse
en una fenocopia del estado depresivo (Siris y Bench
2003). De este modo, se podría demostrar clínicamente
el efecto depresivo de los neurolépticos tradicionales.
Sin embargo no fue posible atribuir todas las depresiones
presentes tras la remisión de la psicosis aguda al tratamiento
con neurolépticos de forma exclusiva (Möller
et al. 1985; Möller y von Zerssen 1982, 1986
). Por lo
general, los síntomas depresivos durante la esquizofrenia,
sus posibles causas y sus posibles diagnósticos son
muy complejos. Sin embargo, la posibilidad de que la
depresión esté causada por los neurolépticos tradicionales,
al menos en un subgrupo de pacientes, debe verse
como un problema clínico importante (Awad 1993;
Browne et al. 1998; Siris y Bench 2003).
Así lo sugieren los estudios citados anteriormente
y otros estudios sobre las primeras fases del tratamiento
con neurolépticos (por ejemplo: De Alarcon y
Carney 1969; Floru et al. 1975; Galdi et al. 1981; Galdi
1983; Johnson 1981).
Hay dos estudios de los años 90
proporcionan más indicaciones en este sentido. El primero
es una larga prospectiva de pacientes tratados con
neurolépticos que manifestaban un grado mayor de
depresión que los que, al azar, sólo recibieron neurolépticos
al principio del tratamiento o como intervención
tras una crisis. Los pacientes de dichos estudios mostraron
una disminución del grado de depresión tras suspender
el tratamiento con neurolépticos (Bandelow et
al. 1992)
. Otro estudio específicamente diseñado para
comparar la anhedonia en pacientes esquizofrénicos en
tratamiento con neurolépticos y en pacientes esquizofrénicos
en tratamiento con otro tipo de fármacos mostró
de forma significativa una mayor anhedonia y un
grado mayor de depresión en aquellos pacientes en tratamiento
con neurolépticos (Harrow et al. 1994). Al
menos un estudio descubrió una relación positiva entre
los niveles de plasma del haloperidol y los síntomas
depresivos en el contexto de una asociación positiva
entre síntomas extrapiramidales y depresivos
(Krakowski et al. 1997). Otro estudio descubrió una
tendencia a la asociación entre el grado de depresión y
la dosis neuroléptica (Perenyi et al. 1998).
Aunque no signifique que los neurolépticos tradicionales
no tengan un efecto depresiogénico en un subgrupo
determinado de pacientes esquizofrénicos, por lo
general, los neurolépticos tradicionales tienen un cierto
efecto antidepresivo en los esquizofrénicos graves, ya
que mitigan los síntomas depresivos que acompañan a
los síntomas positivos (Knights y Hirsch 1981; Möller
et al. 1985; Möller y von Zerssen 1982, 1986
).
Desgraciadamente este efecto antidepresivo no se evaluó
correctamente, no con control de placebo, hasta que
los neurolépticos tradicionales tales como el haloperidol
fueron utilizados como comparativos estándar en
las pruebas clínicas de los nuevos neurolépticos. Es por
ello que las primeras pruebas se obtuvieron de estudios
naturalistas. Los estudios comparativos con control de
placebo realizados en la última década pudieron confirmar
este efecto antidepresivo, sin embargo, demostraron
también que los antipsicóticos de segunda generación
son superiores en este sentido (Möller 2000a,
2000b, 2005).
Existen muchas hipótesis farmacológicas para
explicar la atipicalidad (atipicalidad en el sentido estricto
de la palabra, es decir, sin EPS o EPS leve) de los
antipsicóticos de nueva generación, así como su amplio
espectro de eficacia, incluyendo los síntomas negativos,
los problemas cognitivos y los síntomas depresivos (atipicalidad
en el sentido amplio). Los mecanismos hipotéticos
de la atipicalidad, tanto en el sentido estricto
como en el amplio, están más o menos relacionados
entre ellos. Aunque algunos mecanismos parecen estar
estrechamente relacionados con los efectos antidepresivos,
hay otros mecanismos generales de atipicalidad que
pueden se relevantes para dichos efectos, o al menos por
su falta de efectos depresiogénicos. Es por ello que también
deben tenerse en cuenta los mecanismos farmacológicos
de la atipicalidad en el sentido amplio.
En el siguiente apartado se tratan los mecanismos
de la atipicalidad y de los efectos antidepresivos relacionados
con el sistema dopaminérgico. Más adelante
se tratarán otros mecanismos no relacionados con el sistema
dopaminérgico, en concreto, los relacionados con
el sistema serotonérgico.
Los mecanismos de atipicalidad y actividad
depresiva relacionados con el sistema dopaminérgico
Es sabido que la fijación de los receptores postsinápticos
D2 está directamente relacionada con la eficacia
antipsicótica en el tratamiento de los síntomas positivos
de la esquizofrenia. (Creese et al. 1976; Peroutka
y Snyder 1980; Seeman et al. 1976).
Actualmente podemos
distinguir cinco subtipos distintos de receptores de
dopamina. Los receptores D1 y D5 forman la familia de
receptores D1, mientras que los receptores D2, D3 y D4
forman la familia de receptores D2. Se ha intentado
explicar el perfil atípico de los nuevos neurolépticos
mediante las características de fijación de los diferentes
subtipos de receptores de dopamina. Entre otras cosas,
una relación equilibrada entre el bloqueo de los receptores
D1 y D2 se asocia con un mejor efecto antipsicótico,
o con una mejor tolerancia del sistema motor
extrapiramidal, basado en el descubrimiento de que la
clozapina bloquea los receptores D1 y D2 aproximadamente
en la misma medida (Nordström et al. 1993). Sin
embargo, debe tenerse en cuenta que, en contraposición
con los neurolépticos clásicos como el haloperidol o la
perfenazina, que apenas bloquean los receptores D1,
existen también neurolépticos tradicionales como por
ejemplo la flupentixola, que fija en la misma medida los
receptores D1 y D2. Si se toma esta hipótesis como
cierta, se puede pensar que el bloqueo de los receptores
D1 pueden contribuir al efecto. Sin embargo, los antagonistas
selectivos de los receptores D1 (SCH 23390) y
los antagonistas selectivos de los receptores D1 y D5
(SCH 39166) no han mostrado ningún efecto antipsicótico
en humanos, pero sí una cierta tendencia a causar
trastornos del sistema motor extrapiramidal en animales
y en humanos (Casey 1995; Karlsson et al. 1995; Tice
et al. 1994).
La clozapina es un bloqueador del receptor D2
relativamente débil. En concentraciones terapéuticas
tiende más a fijarse a los receptores D4. De ahí la hipótesis
que la fijación de este receptor de dopamina en
concreto pueda estar asociado al perfil atípico de esta
sustancia. Sin embargo, algunos neurolépticos tradicionales
tienen también una gran afinidad con los receptores
D4, por ejemplo la flufenazina y la tioridazina (Roth
et al. 1995). Además, no todos los neurolépticos atípicos
tienen una alta afinidad con los receptores D4. La
cuestión sobre hasta qué punto es importante el bloqueo
de los receptores D4 para la eficacia antipsicótica solo
se puede esclarecer utilizando receptores-ligandos D4.
No se pudo demostrar eficacia antipsicótica en el fananserin,
un bloqueador selectivo D4 y 5-HT2(Truffinet et
al. 1999). El desarrollo de un bloqueador selectivo de
receptor D4 por parte de la compañía Merck Sharp &
Dohme dejó de llevarse a cabo debido a que la sustancia
presentaba una eficacia antipsicótica insuficiente.
Un bloqueador selectivo del receptor D4 de la compañía
Pharmacia sigue bajo investigación pre-clínica
(Möller 2000a). Basándose en los estudios realizados
con animales, el bloqueo de receptores de dopamina D4
no influye en el efecto de recompensa (Nakajima y
Patterson 1997). La clozapina tiene una afinidad mayor
que otros neurolépticos con los receptores D3, si bien su
afinidad con los receptores D2 es menor. La posible
relevancia de esta característica se verá cuando haya
estudios sobre el antagonista selectivo del receptor D3,
UH232. (Lahti et al. 1998; Sotnikova et al. 2001;
Taubes 1994). Vistas en conjunto, las implicaciones del
bloqueo de los receptores D3 siguen sin estar claras
(Schwartz et al. 2000). Desde el punto de vista de los
estudios con animales, los receptores de dopamina D1
y D2, pero no los D3 y D4, están altamente involucrados
en la producción del estímulo cerebral que causa la
sensación de recompensa (Nakajima y Patterson 1997;
Nakajima y McKenzie 1986; Shippenberg et al. 1993;
Guyon et al. 1993).
Ya se había avanzado una hipótesis en relación
solamente con los receptores D2/D3 para las acciones
atípicas de los antipsicóticos. Dicha hipótesis se basaba
en que hay muchos fármacos que actúan de forma predominante
sobre los receptores de dopamina D2 y D3,
como las benzamidas, la amisulprida, la remoxiprida y
la sulprida (ver Curran y Perry 2001). Destacan las benzamidas
ya que todos los fármacos de este tipo son relativamente
selectivos de receptores de dopamina D2 y
D3, y virtualmente no provocan acciones sobre los
receptores 5-HT, incluyendo los 5-HT2A. La amisulprida
también ha sido testada en este sentido. Existen
pruebas de que la amisulprida es un neuroléptico atípico
(Leuch et al. 2002) y de que tiene efectos antidepresivos,
especialmente en dosis bajas (Möller 2005;
Muller et al. 2002; Pani y Gessa 2002; Peuskens et al.
2002). Sin embargo, no está claro si la atipicalidad de la
amisulprida está relacionada con la combinación de un
bloqueo postsináptico D2 y un bloqueo postsináptico
D3 (Möller 2003ª). Esta falta de certeza radica en el
conocimiento limitado que tenemos del impacto de los
receptores D3 en general. Parece más probable que
otros mecanismos sean factores más relevantes en la
atipicalidad de la amisulprida (ver más abajo).
La aripiprazola es distinta a todos los fármacos
antipsicóticos conocidos debido a su agonista parcial en
algunos receptores, incluyendo los receptores de dopamina
D2, D3 y D4, y los receptores de serotonina 5-
HT1A, 5-HT2A, y 5-HT2C (Burris et al. 2002; Jordan et
al. 2002; Oshiro et al. 1998). Desde el punto de vista de
los agonistas parciales, la aripiprazola es de gran eficacia
(40-80% de eficacia como agonista completo) en los
receptores de dopamina D3 y D4, y los receptores de
serotonina 5-HT1A y 5-HT2C (> 5% de agonista completo).
Se ha demostrado la eficacia de la aripiprazola
en la esquizofrenia gracias su perfil de seguridad favorable
(su buena tolerabilidad, EPS bajo) (Ozdemir et al.
2002) y representa el primer agonista parcial que resulta
eficaz para el tratamiento de la esquizofrenia.
También ha sido posible demostrar una cierta eficacia
antidepresiva (Kasper et al. 2003; Octavio et al. 2004).
Aunque en un principio se pensó que la aripiprazola era
simplemente un agonista parcial del receptor de dopamina
D2, estudios recientes (Shapiro et al. 2003) sugieren
un perfil farmacológico más complejo que la convierten
también en un antagonista funcional de los
receptores 5-HT2A. Por este motivo, algunos autores
sospechan que los efectos de la aripiprazola son similares
a los de los D2/HT2A atípicos, desde el punto de
vista del bloqueo parcial de D2 y el bloqueo total de 5-
HT2A (Roth et al. 2003).
La selectividad límbica de los efectos antidopaminérgicos
de los antipsicóticos de segunda generación
Se cree que el carácter atípico de algunos neurolépticos
podría ser debido a su efecto preferencial sobre el
sistema límbico, que es responsable de los procesos
cognitivos y emocionales en contraposición de su efecto
sobre el sistema extrapiramidal, que está estrechamente
vinculado con el control de la actividad motora
(Bischoff 1992; Meltzer 1993; Möller 2003a; Scatton y
Zivkovic 1985). Junto con otros mecanismos farmacológicos
atípicos, la selectividad límbica se teorizó y
pudo ser demostrada para el antagonista selectivo de los
receptores de amisulprida D2/D3. En otros neurolépticos
atípicos con un perfil multireceptor, como la clozapina,
por ejemplo, se demostró también una cierta
selectividad límbica. En la sección siguiente mostraremos
datos relacionados con este mecanismo de selectividad
límbica. La amisulprida será tratada de forma
predominante a modo de ejemplo.
Probablemente, la hiperactividad causada por las
anfetaminas es una de las pruebas de comportamiento
más importante que se utilizan para la investigación de
los efectos antipsicóticos. La amisulprida, igual que
otros antipsicóticos, actúa como antagonista de la hiperactividad
motora causada por las anfetaminas en las
ratas, en las que la dosis de 3mg/kg es la más efectiva.
La amisulprida, en contraposición con otros antipsicóticos,
incluso en dosis altas no bloquea los movimientos
estereotipados causados por las anfetaminas. La clozapina
también presenta este efecto selectivo, mientras que
muchos otros fármacos no lo hacen (Sanger et al. 1999).
La explicación para el bloqueo selectivo de la hiperactividad
causada por anfetaminas podría ser que el
efecto de las anfetaminas implica la participación de las
neuronas dopaminérgicas, las cuales se proyectan desde
el tegmento ventral hacia el núcleo accumbens en el sistema
límbico (vía mesolímbica), mientras que los
movimientos estereotipados pueden implicar la participación
de neuronas que se proyectan desde la sustancia
nigra al estriato (vía nigroestriada). Se da por hecho que
la vía mesolímbica es especialmente importante para
los efectos antipsicóticos de los neurolépticos, mientras
que las neuronas nigroestriadas median el sistema
motor extrapiramidal.
Estudios bioquímicos y electrofisiológicos también
se muestran consistentes sobre la hipótesis que la amisulprida
bloquea selectivamente los receptores de dopamina
en las regiones límbicas del cerebro. Es por ello
que tras la inyección de amisulprida en ratas, la síntesis
y metabolización de la dopamina (que refleja un bloqueo
de los receptores de dopamina) es más fuerte en el
sistema límbico que en el estriato. Probablemente este
efecto esté asociado al hecho que la dosis administrada
de amisulprida ocupa más receptores de dopamina en el
sistema límbico que en el estriato (Schoemaker et al.
1997). Se han observado resultados similares en la clozapina,
mientras que otros neurolépticos como el haloperidol
no mostraron selectividad límbica (Bischoff
1992; Scatton et al. 1977).
Con experimentos electrofisiológicos realizados en
ratas se midieron los índices de neuronas dopaminérgicas
disparadas al tegmento ventral (vía mesolímbica) y
a la sustancia nigra. La inyección de amisulprida
aumentó la actividad en ambas áreas, aunque la sustancia
tuvo efectos mucho mayores en las neuronas límbicas.
El tratamiento crónico con amisulprida también
genera actividad limbicoselectiva; cosa que no se pudo
observar en el haloperidol bajo las mismas condiciones
de investigación (Di Giovanni et al. 1998).
Utilizando [3H]racloprida, un radioligando de alta
afinidad de los receptores de dopamina D2 y D3, se
demostró que tanto la amisulprida como su análoga sulpirida
(pero no el haloperidol o la remoziprida), mostraban
una afinidad preferencial hacia los receptores de
dopamina D2 y D3 del sistema límbico. Se obtuvieron
resultados similares con el antagonista de dopamina no
benzamida [3H]spiperona como radioligando (Bischoff
1992; Schoemaker et al. 1997). Parece ser que las diferencias
regionales del desplazamiento de la amisulprida
no están relacionadas con una inhibición selectiva de la
fijación de un subtipo concreto de receptor de dopamina,
ya que in vitro, la amisulprida muestra una afinidad
similar con el receptor de dopamina D2 y con el recepor de dopamina D3. Es más, la baja densidad y la distribución
restringida del mRNA del subtipo D3
(Sokoloff et al. 1990) sugiere que la presencia de los
receptores de dopamina D3 no cuentan para las diferencias
farmacológicas in vivo entre los sitios de unió límbico
y estriado [3H]racloprida.
Estos y otros datos neuroquímicos demuestran que
tras su administración sistemática, la amisulprida interacciona
preferentemente con los receptores de dopamina
D2/D3 del sistema límbico. Las diferencias regionales
en los efectos farmacológicos pueden estar relacionadas
con la distribución regional cerebral de la amisulprida
administrada de manera sistemática, como se ha
visto con la remoxiprida (Köhler et al. 1992). Sin
embargo, la selectividad regional puede surgir de la
implicación diferencial de los receptores de dopamina
D2 y D3 en los sistemas estriado y límbico.
No queda claro si la selectividad límbica solamente
está relacionada con la atipicalidad en tanto que un
menor riesgo de síndrome extrapiramidal, o si también
puede tener algún impacto sobre las propiedades antidepresivas
de la amisulprida u otros neurolépticos. En
cualquier caso, es importante evitar tanto los síntomas
negativos como los depresivos supeditados a los síntomas
extrapiramidales.
La selectividad del autoreceptor de dopamina presináptico
como base potencial para los efectos atípicos/
antidepresivos
Los antipsicóticos despliegan sus efectos terapéuticos
a través del bloqueo de receptores de dopamina en
neuronas postsinápticas del sistema límbico. Sin
embargo, los subtipos de receptores de dopamina D2 y
D3 se encuentran también en neuronas presinápticas,
donde actúan como autoreceptores y modulan la actividad
celular. Las sustancias que bloquean los receptores
dopaminérgicos postsinápticos también bloquearían
estos receptores presinápticos, dando como resultado la
liberación neuronal del transmisor. Debido al bloqueo
de los receptores postsinápticos no habría consecuencias
funcionales. Esto parece darse en la mayoría de
antipsicóticos, sobretodo en los tradicionales, pero en
dosis bajas la amisulprida ocupa preferentemente
receptores presinápticos, lo que conlleva un aumento de
la transmisión dopaminérgica (Sanger et al. 1999).
El bloqueo de receptores presinápticos se puede
investigar directamente en las neuronas estimuladas
eléctricamente y, en consecuencia, el índice de dopamina
liberada se puede medir con el nivel de dopamina
extracelular (Suaud-Chagny et al. 1991). Al utilizar este
procedimiento se llegó a la conclusión que la amisulprida
aumenta la cantidad de dopamina liberada cuando se
administra en dosis de 1,3 i 10 mg/kg (Schoemaker et
al. 1997). Estas dosis son significativamente menores
que las dosis en las que se ocupan un número significativo
de receptores de dopamina y se generan los efectos
bioquímicos correspondientes (Schoemaker et al.
1997).
El efecto antagonista selectivo sobre los autoreceptores
de dopamina podría causar un aumento de la neurotransmisión
dopaminérgica y, por lo tanto, actividad
funcional en ciertas regiones del cerebro. Esto se investigó
en las ratas través de mediciones del consumo de
glucosa en varias regiones del cerebro tras la administración
de una dosis baja de amisulprida (Cudennec et
al. 1997). La amisulprida, a una dosis de 5 mg/kg que
ocupe solo el 10% del total de la población de receptores
D2 y D3 del cerebro y bloquee de forma selectiva los
receptores presinápticos (ver arriba), aumenta la actividad
neuronal funcional en muchas de las regiones corticales
y límbicas. Este patrón de actividad difiere significativamente
del patrón visto tras la administración
de una dosis baja de haloperidol.
Estos y otros datos sugieren que la amisulprida in
vivo afecta a los parámetros presinápticos de la neurotransmisión
dopaminérgica en dosis más bajas que las
que bloquean los receptores de dopamina postsinápticos.
Estos datos concuerdan completamente con la
observación que la amisulprida bloquea preferentemente
los efectos conductuales asociados a la estimulación
de los receptores de dopamina presinápticos (Perrault
et al. 1997; Schoemaker et al. 1997).

El aumento de la actividad de las neuronas dopaminérgicas
tras la administración de una dosis baja de
amisulprida no resulta en una intensificación de conducta
generalizada como ocurre con los agonistas de
dopamina directos e indirectos. Sin embargo, se ha
observado que las dosis bajas de amisulprida provocan
patrones de conducta que pueden describirse como prohedónicos.
Guyon et al. (1993) aplicaron un procedimiento
mediante el cual se enseñaba a las ratas a asociar
un rincón de la caja de pruebas con la comida, de
manera que desarrollaban una posición de preferencia
condicionada. Dicha preferencia se intensificaba cuando
se administraban dosis muy bajas de amisulprida
antes de las sesiones de condicionamiento en las que los
animales podían obtener comida. Sin embargo, en contraposición
con las drogas estimulantes del sistema psicomotor,
la amisulprida no intensificó la preferencia
condicionada si se administraba sin que hubiera comida.
De ahí que surja la hipótesis que la intensificación
de la transmisión de dopamina, causada por el bloqueo
selectivo de los receptores presinápticos, es suficiente
para producir pequeños efectos prohedónicos o antihedónicos
sin los efectos directos de una recompensa (ver
estudio de Möller 2003ª; Sanger et al. 1999).
Siempre es difícil determinar la importancia clínica
de los datos obtenidos en los estudios con animales.
Apesar de ello, estos resultados pueden estar relacionados
no solo con los síntomas negativos sino también
con los síntomas depresivos, y podrían servir de puente
entre los estudios con animales y los estudios clínicos,
donde la eficacia antidepresiva de la amisulprida en el
contexto de episodios esquizofrénicos ya se demostró
(Muller et al. 2002; Peuskens et al. 2002). Existe también
una amplia experiencia clínica según la cual la
amisulprida y la sulpirida (Jenner y Marsden 1982), en
dosis bajas puede causar efectos antidepresivos más
allá del espectro de la esquizofrenia.
La disociación de la hipótesis de atipicalidad
Las dosis clínicas efectivas de los fármacos antipsicóticos
ocupan entre el 60% y el 80% de los receptores
de dopamina D2 del cerebro de los pacientes, según
la medición por tomografía de emisión de positrones
(PET) o tomografía de emisión de fotón único (SPECT)
en el estriato humano (Dresel et al. 1999; Martinot et al.
1996; Meisenzahl et al. 2000; Schmitt et al. 2002;
Tauscher et al. 2002). Sin embargo, la clozapina y la
quetiapina han sido excepciones consistentes. Por
ejemplo, en pacientes que tomen dosis de clozapina o
quetiapina en dosis terapéuticas efectivas en cuanto a
efectos antipsicóticos, estos fármacos ocupan solo hasta
un 40% ó 50% de los receptores de dopamina D2 en la
región estriada, según las tomografías PET y SPECT.
Esto podría significar que sólo la parte de su eficacia
antipsicótica puede explicarse por medio del bloqueo
de los receptores D2, mientras que el resto se explicarían
mediante la interacción del sistema 5-HT con otros
sistemas de transmisión. Sin embargo, Seeman (2002)
sugiere que la baja ocupación de receptores D2 por
parte de la clozapina y la queriapina puede resultar del
hecho que estos antipsicóticos se desasocia rápidamente
de los receptores D2 de dopamina. Este sería también
el caso de la remoxiprida y la amisulprida. Por ejemplo,
los receptores de dopamina D2 clonados liberan
[3H]clozapina, [3H]quetiapina, [3H]remoxiprida y
[3H]amisulprida al menos cien veces más rápido de lo
que liberan [3H]haloperidol o clorpromazina; la olanzapina
y la sertindola muestran índices de liberación
intermedios (Kapur y Seeman 2000; Seeman y
Tallerico 1999). Es importante destacar que la rápida
liberación de quetiapina y clozapina es un evento molecular
que sucede rápidamente sea cual sea la dosis clínica
utilizada. En otras palabras, aun cuando se utilicen
dosis elevadas de neurolépticos, la sustancia seguirá
pasando a través del receptor D2 rápidamente permitiendo
un acceso extensivo y frecuente del receptor de
dopamina endógeno. Esta rápida disociación o teoría
fast-off de la acción antipsicótica se basa en el supuesto
que los atípicos tienen una baja afinidad con el receptor
de dopamina D2 y se fijan levemente para liberarse
rápidamente de dichos receptores (Kapur y Seeman
2001; Möller 2003a).
No queda claro si, junto con su importancia en
cuanto a la atipicalidad, este mecanismo también está
relacionado con los efectos antidepresivos. Dado el
impacto de las vías dopaminérgicas en el sistema de
recompensa (Harrow et al. 1994; Wise 1982), parece
razonable pensar que el bloqueo intermitente de los
receptores postsinápticos D2 garantiza al menos hasta
cierto punto la funcionabilidad del sistema de recompensa.
Esto podría significar que al menos los efectos
antihedónicos, y por consiguiente también los síntomas
negativos y depresivos supeditados a los síntomas extrapiramidales,
pueden ser evitados por este mecanismo.
Los mecanismos de atipicalidad/actividad antidepresiva
relacionados con los receptores de serotonina
El bloqueo del receptor de serotonina 5-HT2A como
fondo para la atipicalidad/actividad antidepresiva
Muchos antipsicóticos de segunda generación,
como los prototipos de clozapina y risperidona, se fijan
con gran afinidad a los receptores 5-HT2A (Meltzer et
al. 1989). Este es el caso de algunos neurolépticos típicos,
como la clorpromazina. Sin embargo, lo que distingue
el subgrupo de los nuevos/atípicos antipsicóticos
con antagonismo 5-HT2A de los antipsicóticos típicos,
que también son potentes antagonistas de 5-HT2A, es
que todos los agentes atípicos, pero ningún antipsicótico
típico, tienen una afinidad significativamente mayor
por el receptor 5-HT2A que por el receptor D2 (Meltzer
et al.1989; Sakaue et al.2000). Se eligieron para su
investigación, entre otras, la risperidona, la quetiapina,
la olanzapina y la ziprasidona, ya que concuerdan con
el modelo, y se han identificado muchos compuestos
que son coherentes con este modelo (para revisión, ver
Meltzer 1999). En efecto, todos los compuestos que
siguen este modelo tienen propiedades antipsicóticas
atípicas, tanto en modelos animales (por ejemplo, con
bloqueo diferencial según la dosificación en modelos
dopaminérgicos de psicosis versus catalepsia), o en
estudios clínicos, donde en dosis antipsicóticas no hay
síntomas extrapiramidales o los hay leves (Meltzer et
al.2003). Se ha demostrado que todos estos antipsicóticos
de segunda generación tienen también efectos
sobre los síntomas negativos (Leucht et al. 1999;
Möller 2003b) así como sobre los síntomas depresivos
en la esquizofrenia (Kasper et al. 2003; Keck et al.
1998; Marder et al. 1997; Möller 2005; Muller et al.
2002).
El receptor antagonista 5-HT2A puede conferir atipicalidad
en antipsicóticos con antagonismo del receptor
D2 relativamente más débil (o agonismo del receptor
D2 parcial) debido a la habilidad de los receptores -
HT2A de modular la actividad de las neuronas dopaminérgicas
de forma diferencial en las distintas regiones
del cerebro.
Se ha obtenido una cantidad considerable de información
sobre cómo los antagonistas de receptores 5-
HT2A modulan la actividad dopaminérgica de forma
diferencial en los sistemas nigroestriado, mesolímbico
y mesocortical gracias a estudios electrofisiológicos y
de microdiálisis (ver Meltzer et al. 2003). La administración
a roedores de antagonistas selectivos del receptor
D2 tales como el haloperidol o la sulpirida produce
un gran aumento de las concentraciones de dopamina
extracelulares en el neostriato y en el núcleo acumbbens,
mientras que el aumento extracelular de dopamina
en la corteza prefrontal es modesto (Kuroki et al.
1999; Liegeois et al. 2002; Moghaddam y Bunney
1990; Pehek y Yamamoto 1994; Pycock et al. 1980). En
contraposición a esto, el efecto predominante de los
antipsicóticos de segunda generación (Salmi y Ahlenius
1996) hará aumentar los niveles de dopamina en la corteza
prefrontal del ratón (mPFC) con incrementos
menores en las otras dos regiones (Kuroki et al. 1999;
Moghaddam y Bunney 1990; Pehek y Yamamoto
1994).
Esto pone de manifiesto la importancia del acople
del antagonista potente del receptor 5-HT2A con el bloqueo
débil del receptor D2, y sugiere que es posible
generar un perfil del tipo de la clozapina, al menos en
cuanto al efecto cortical de la liberación de dopamina
con dosis de haloperidol, las cuales tendrían un leve
impacto en la función nigroestriada debido al aumento
del antagonista del receptor 5-HT2A. El antagonista 5-
HT2A M100907 suprime la liberación de dopamina
causada por el haloperidol en el núcleo acumbbens
tanto en dosis altas como en dosis bajas de haloperidol
(Carlsson y Lindquist 1963; Lee et al. 1994; Liegeois et
al. 2002). Estas observaciones sugieren que el bloqueo
concomitante de los receptores 5-HT2A y D2 pueden
estimular la vía de dopamina mesocortical relativa a las
vías nigroestriada y mesolímbica. Esta idea la ha confirmado
una serie de antagonistas de receptores 5-HT2A/D2 combinados, incluyendo los antipsicóticos
atípicos risperidona, olanzapina, ziprasidona, zotepina
y quetiapina, que causan un marcado aumento de las
concentraciones extracelulares de dopamina en las
áreas de proyección mesocorticales (Kuroki et al. 1999;
Rollema et al. 2000; Volonte et al. 1997; Westerink et
al. 2001). Una dosis baja de haloperidol en sí misma no
reproduce los efectos corticales de la clozapina en la
liberación de dopamina (Marcus et al. 2002). Esta actividad
dopaminérgica mesocortical puede ser de importancia
en el amplio espectro de la eficacia clínica de
estos fármacos, sobretodo en lo referente al impacto en
los síntomas negativos, la cognición y la depresión. La
activación potenciada del sistema dopaminérgico mesocortical,
en comparación con el sistema nigroestriado,
puede explicar porqué los nuevos antipsicóticos muestran
efectos antipsicóticos en dosis que no producen
síntomas extrapiramidales.
La idea de que la transmisión serotonérgica está
involucrada en el control de los síntomas de la afectividad
hace tiempo que está extendida, y es el objetivo
neuroquímico de la mayoría de los fármacos utilizados
como antidepresivos (Bosker et al. 2004; Nutt 2002).
En particular, algunos antagonistas del receptor 5-HT2A
se utilizan en el tratamiento de los trastornos depresivos
mayores, a saber, la trazodona y la nefazodona (DeVane
1998), mientras que la ritanserina resulta útil en el tratamiento
para la distimia (Lapierre 1994). También se
ha sugerido que el aumento del tratamiento con risperidona
(Ostroff y Nelson 1999) o olanzapina/quetiapina
(Calabrese et al. 2004; Shelton et al. 2001) puede mejorar
el resultado en pacientes resistentes al tratamiento
de la depresión con inhibidores selectivos de la reabsorción
de serotonina (SSRIs), aunque el número de
pacientes de los estudios que se realizaron en este sentido
era pequeño. A pesar de ello, estos estudios han
generado un gran interés por la idea que estos antipsicóticos
atípicos puedan tener un efecto clínico universalmente
útil sobre los síntomas afectivos (Thase
2002). En el contexto de mejorar los síntomas depresivos
sufridos por los pacientes esquizofrénicos tratados
con fármacos antipsicóticos, desde hace tiempo se sabe
que la clozapina tiene mejores efectos sobre el ánimo
que los medicamentos antipsicóticos típicos (Anónimo
1998; Ranjan y Meltzer 1996). En muchos de los estudios
clínicos recientes sobre la combinación de antagonistas
de receptores 5-HT2A/D2 en la esquizofrenia, se
ha podido observar una mejora en los índices clínicos
de depresión (ver arriba y Möller 2005). Este efecto
puede estar relacionado, en parte, con el antagonismo
del receptor 5-HT2A y sus efectos sobre la liberación de
neurotransmisores, es decir, la dopamina, la norepinefrina
y 5-HT (Meltzer et al. 2003). En este contexto,
cabe destacar que los dos compuestos del grupo, la
olanzapina y la quetiapina, han demostrado ser antidepresivos
eficaces en estudios con placebo diseñados
para el tratamiento de la depresión bipolar (Calabrese et
al. 2004; Tohen et al. 2003). Es por ello que la eficacia
antidepresiva de estos dos fármacos está demostrada no
solo en el contexto de los síntomas depresivos en la
esquizofrenia sino también en la depresión bipolar, lo
que hace que sus propiedades antidepresivas inspiren
mayor confianza.
Agonismo del receptor de serotonina 5-HT1A
El receptor de subtipo 5-HT1A puede considerarse
como antagonista funcional del recetor 5-HT2A, tanto a
nivel presináptico como a nivel postsináptico. La activación
de los autoreceptores 5-HT1A inhibidores en el
cuerpo de las células en el núcleo de Raphe atenúa el
disparo de neuronas (Blier y de Montigny 1987;
Sprouse et al. 1999; Sprouse y Aghajanian 1986
). Sin
embargo, la activación de los receptores 5-HT2A generalmente
conlleva la activación de neuronas serotonérgicas
por parte de múltiples organismos, incluyendo un
mecanismo directo o indirecto para inhibir interneuronas
GABAérgicas inhibitorias, y un efecto directo para
excitar neuronas glutamatérgicas y otros tipos de neuronas
(Celada et al. 2001; Matsuyama et al. 1997; para
revisión ver Meltzer et al. 2003).
La oposición entre dos subtipos de receptor 5-HT
sugiere que los agonistas de los receptores 5-HT1A pueden
modular la neurotransmisión dopaminérgica en el
cerebro de manera similar a los antagonistas de los
receptores 5-HT2A. Los agonistas del receptor 5-HT1A
pueden estimular la liberación de dopamina en la corteza
prefrontal así como potenciar el efecto de los bloqueadores
del receptor D2 durante la liberación de dopamina (Ichikawa y Meltzer 1999). Esta potenciación
está antagonizada por el antagonista selectivo del
receptor 5-HT1A WAY100635. La administración local
del WAY100635 en la corteza prefrontal del cerebro de
la rata bloquea el efecto subcutáneo MKC-242 (un
potente agonista selectivo 5-HT1A) para incrementar la
liberación cortical de dopamina en la corteza (Sakaue et
al. 2000). Estos autores también descubrieron que la
fluoxetina y la buspirona aumentaban la liberación de
dopamina en la corteza prefrontal. La buspirona, un
agonista 5-HT1A parcial, pero no la fluoxetina, también
aumenta la liberación de dopamina en el núcleo acumbbens.
El MKC-242 también aumenta la liberación de
dopamina en el hipocampo. Estos resultados sugieren
que la activación del receptor 5-HT1A está implicada en
la regulación de la liberación de dopamina en estas dos
regiones del cerebro, implicadas, a su vez, en la función
cognitiva (Meltzer et al. 2003) y posiblemente también
en la regulación del estado de ánimo.
En conjunto, los resultados de varios estudios farmacológicos
sugieren que los antipsicóticos atípicos
ejercen su efecto sobre la neurotransmisión dopaminérgica,
al menos en parte, a través de la activación de
receptores 5-HT1A (Millan 2000), presumiblemente
debido a un potente antagonista 5-HT2A concomitante
y a un débil antagonista del receptor D2 (Ichikawa et al.
2001). La actividad agonística 5-HT1A, por ejemplo de
la ziprasidona, puede ser relevante no solo para mejorar
la función cognitiva sino también el estado de ánimo
depresivo. En este contexto, cabe mencionar que además
del antagonista 5-HT2A, el antidepresivo nefazodona
tiene propiedades agonísticas 5-HT1A y que el
agonista 5-HT1A gepirona tiene propiedades antidepresivas
(Jenkins et al. 1990; McGrath et al. 1994; Rausch
et al. 1990; Wilcox et al. 1996).
La inhibición de la reabsorción de noradrenalina/
serotonina y las influencias indirectas en el bloqueo
de transmisores monoaminérgicos mediante
receptores
Hay más mecanismos farmacológicos que pueden
ser relevantes para la atipicalidad y/o la actividad antidepresiva.
Algunos de ellos son todavía especulativos.
Otros son de importancia evidente debido a todo lo que
sabemos sobre la mayor parte de los mecanismos antidepresivos.
La noradrenalina, junto con la inhibición de
la reabsorción de la serotonina, parece ser la mejor
manera de desarrollar un antidepresivo. La inhibición
de la reabsorción de dopamina resulta también en efectos
antidepresivos. Aparte de este mecanismo, hay otros
que son capaces de aumentar directa o indirectamente
las concentraciones de serotonina, noradrenalina o
dopamina en la fisura sináptica, como la inhibición de
la MAO, el bloqueo presináptico del adrenoreceptor _2
o el bloqueo postsináptico 5-HT2A, que pueden constituir
el marco farmacológico de la eficacia antidepresiva
(Bosker et al. 2004; Möller y Volz 1996; Nutt et al.
1997). Los mecanismos relacionados con el aumento de
dopamina mediante el bloqueo presináptico del receptor
D2 o mediante el bloqueo postsináptico del receptor
5-HT2A (Rayevsky et al. 1995) se mencionaron en las
secciones anteriores. Tomando como base los estudios
sobre microdiálisis en ratas se puede deducir que existe
un acople directo entre la liberación de dopamina y
noradrenalina en la corteza prefrontal medial
(Westerink et al. 1998; Li et al. 1998).
Los efectos de los diferentes medicamentos antipsicóticos
en la liberación de dopamina, noradrenalina y
serotonina en el cerebro han sido estudiados ampliamente
mediante la microdiálisis en ratas vivas. En consecuencia
con su efecto en el disparo neuronal de dopamina,
en el estudio realizado por Hertel et al. (1996), se
descubrió que la clozapina aumentaba selectivamente la
liberación de dopamina en la corteza prefrontal pero no
en el estriato. La Olanzapina y la isperidona también
aumentaban la liberación de dopamina en la corteza
prefrontal mientras que no era así con el haloperidol.
Además, los neurolépticos típicos aumentan la liberación
de dopamina en el estriato pero no tienen ningún
efecto en la corteza prefrontal (Hertel et al. 1996). En
los estudios realizados por Zhang et al. (2000) y Li et
al. (1998) se descubrió que la clozapina y la olanzapina
aumentaban la liberación de noradrenalina en la corteza
prefrontal. Contrariamente, la risperidona sola tenía
un efecto mucho más modesto en la liberación de noradrenalina
y dopamina en la corteza prefrontal.
Basándose en sus estudios de microdiálsis en animales,
Westerink et al. (2001) concluyeron que tanto
los antipsicóticos típicos como los atípicos aumentan a
dopamina extracelular en la corteza prefrontal media
mediante distintos grados de interacción sinergética al
bloquear los receptores 5HT2 y los receptores de dopamina
D2. Los autores explican el aumento de la noradrenalina
extracelular en la corteza prefrontal medial
observada tras la administración de antipsicóticos atípicos
como consecuencia de la inhibición de receptores
5-HT2 y no de receptores de dopamina D2.
En un estudio sobre microdiálisis en las ratas,
Ichikawa et al. (1998) descubrieron que la risperidona y
la clozapina aumentaban significativamente los niveles
extracelulares de 5-HT en la corteza prefrontal medial y
el núcleo acumbbens, respectivamente. La olanzapina,
el haloperidol y el antagonista selectivo del receptor 5-
HT1A M100907 no tienen ningún efecto significativo
en los niveles de 5-HT extracelular en ninguna región.
Es por eso que la habilidad de aumentar los niveles de
5-HT extracelular en la corteza prefrontal medial y el
núcleo acumbbens por parte de los antipsicóticos atípicos
no está directamente relacionada con su afinidad
por los receptores 5-HT2A, ya que la olanzapina y el
M100908 no tienen ningún efecto significativo en los
niveles de 5-HT extracelular (Ichikawa et al. 1998).
Otros grupos mostraron también un aumento de los
niveles de 5-HT2A (Antoniou et al. 2000; Hertel et al.
1996) en estudios sobre el recambio (turnover) de 5-HT
en el hipotálamo.
Diferentes mecanismos aparte de aquellos en los
que participan los receptores 5-HT2A, por ejemplo el
bloqueo de adrenoreceptores _2 (olanzapina y clozapina),
pueden contribuir en la habilidad para aumentar los
niveles de 5-HT extracelular en el cerebro (Meltzer et
al. 2003).
Es interesante ver que dos de los antipsicóticos de
segunda generación – la zotepina y la ziprasidona – tienen
efectos relativamente fuertes sobre la reabsorción
de noradrenalina (zotepina) o sobre la reabsorción de
serotonina y noradrenalina (ziprasidona) (Caley y
Cooper 2002; Schmidt et al. 2001; Stahl y Shayegan
2003; Tatsumi et al. 1999). La inhibición de la reabsorción
forma parte de la gama de antidepresivos tricíclicos
como la imipramina (Müller et al. 1995; Prakash y
Lamb 1998; Schmidt et al. 2001). En este contexto es
notorio el hecho de que el neuroléptico tradicional clorpromazina
tenga propiedades de bloqueo moderadas
tanto en los transmisores de serotonina como en los de
noradrenalina, y que el clorprotixeno tenga efectos de
bloqueo solamente en los trasmisores de noradrenalina
(Tatsumi et al. 1999). No queda claro hasta qué punto
los efectos farmacológicos de los medicamentos multireceptores
como la zotepina y la ziprasidona penetran.
Teóricamente, estos efectos pueden no llegar a desarrollar
toda su fuerza debido a la inhibición, por ejemplo,
de los efectos antagonistas provocados por el bloqueo
de receptores. De ahí que sean necesarios más estudios
con animales y más estudios clínicos.
Los estudio clínicos no han mostrado ninguna indicación
que la zotepina o la ziprasidona sean superiores
que otros antidepresivos de segunda generación en términos
de eficacia antidepresiva dentro del contexto de
la esquizofrenia. Sin embargo, hay que admitir que se
trata de una cuestión sobre la que todavía no se ha
investigado lo suficiente.
Desgraciadamente, existen solo unos pocos estudios
sobre la eficacia de neurolépticos en modelos de
depresión en animales (Gorka y Janus 1985; Vaccheri et
al. 1984) y en concreto no hay ningún artículo publicado
en este sentido sobre la ziprasidona o la zotepina. La
levomepromazina, la tioridazina y el cis-clorprotixeno,
si se administran crónicamente, no muestran ninguna
“actividad antidepresiva” en la conducta de las ratas
(reducción de la motilidad) en el test de la natación forzada
(Gorka y Janus 1985). En otro estudio en el que se
usó el test de la natación forzada, entre otros, ni el haloperidol
ni el enantiomero (–) de sulpirida mostraron
ninguna “actividad antidepresiva”, mientras que el
enantiomero (+) de sulpirida sí lo hizo (Vaccheri et al.
1984).
Recientemente, se ha estudiado el efecto sobre la
liberación de neurotransmisores del inhibidor selectivo
de la reabsorción de serotonina (SSRI) combinado con
diferentes agentes antipsicóticos (Zhang et al. 2000).
En este estudio, a las ratas se les administraron varios
antipsicóticos solos, fluoxetina sola, o la combinación
de ambos. El haloperidol no mostró ningún efecto aditivo sobre la liberación de transmisores al combinarlo
con la fluoxetina. La risperidona combinada con la
fluoxetina tuvo un efecto sinergético solamente sobre la
liberación de dopamina, pero no afectó a los niveles de
noradrenalina. Contrariamente, la clozapina combinada
con la fluoxetina solo mostró efectos sinergéticos sobre
la liberación de noradrenalina. La olanzapina combinada
con la fluoxetina aumentó la liberación tanto de noradrenalina
como de dopamina mucho más que cualquiera
de los dos fármacos por separado. Además, la
combinación de olanzapina y sertralina no provocó la
misma cantidad de liberación de noradrenalina que la
olanzapina combinada con la fluoxetina (Zhang et al.
2000). La hipótesis que varios antipsicóticos y los inhibidores
selectivos de la reabsorción de serotonina
(SSRIs) no tienen efectos intercambiables resulta creíble
y proporciona una base para tratamientos combinados
concretos con mayores y menores efectos sobre la
liberación de monoamina en la corteza prefrontal
(Thase 2002).
Conclusión
El potencial antidepresivo de los antipsicóticos de
segunda generación está relacionado, presumiblemente,
a sus mecanismos farmacológicos, los cuales difieren
de los de los neurolépticos tradicionales. En este sentido,
el antagonista 5-HT2A, entre otros, tiene una especial
relevancia en la mayoría de los nuevos antipsicóticos.
Pero también deben tenerse en cuenta las interacciones
con el sistema dopaminérgico, como ocurre con
la amisulprida y la aripiprazola, y la inhibición de la
reabsorción de noradrenalina y/o serotonina, como ocurre
con la ziprasidona y la zotepina. Aparte de su efecto
antidepresivo, estos fármacos también se han considerado
responsables de los efectos terapéuticos en los
síntomas negativos y los trastornos cognitivos en el
contexto de la psicosis esquizofrénica.
El bloqueo D2 de los neurolépticos clásicos, que es
en su mayoría responsable de los efectos terapéuticos
en los síntomas positivos y que es no solo el mecanismo
dominante en los neurolépticos tradicionales sino
que juega un papel central en los efectos antipsicóticos
de los antipsicóticos de segunda generación, puede ser
de importancia para la reducción indirecta de los síntomas
depresivos supeditados a la reducción de síntomas
positivos. Por otro lado, el bloqueo D2 y la falta simultánea
de modulación antagónica mediante otros sistemas
de transmisión, cosa precisamente característica de
los neurolépticos tradicionales como el haloperidol,
está relacionada con el riesgo de aparición de síntomas
depresivos.
En resumen, los efectos antipsicóticos y antidepresivos
de los antipsicóticos de segunda generación se
basan en su mayor parte en mecanismos farmacológicos
distintos. Esto puede resultar especialmente cierto
en relación con efectos antidepresivos directos, es decir,
efectos antidepresivos que no están mediados por la
reducción de síntomas positivos.

.................................

¿Y NO EXISTIAN ESTUDIOS SOBRE LOS ANTIPSICÓTICOS Y NEUROLEPTICOS?.

A MUJERES COMPLETAMENTE SANAS.

¿QUE NOS DICE MINISTERIO DE SANIDAD Y POLITICA SOCIAL ESPAÑOL?

SEGUIRÁ MANDADO A DECLARAR "MENTIRAS" A FAVOR DE LOS LABORATORIOS SANOFI AVENTIS, AL DE TURNO DEL MINISTERIO DE SANIDAD.

MENTIRÁN AQUI EN ESPAÑA SOBRE LA "ENCARNIZADA HUMANA" QUE COMETIERON CON MILES Y MILLONES DE MUJERES ESPAÑOLAS QUE TOMAMOS "EL VENENO AGREAL/VERALIPRIDA" Y LA CAJA "CON CIRCULO BLANCO" Y D.C.I. Y NO COMO INDICARON EN EL "NOMENCLATOR" DESPUES DE LA RETIRADA. D.O.E.

PERO EN ESTRASBURNO "NO PODRÁN MENTIR"

AÚN LES ESPERA "UNA NUEVA" REIVINDICACIÓN DE LAS "LUCHADORAS DEL AGREAL"





AGREAL/VERALIPRIDA EN ESPAÑA "SI A ESTA ASOCIACIÓN TAMBIEN LE HA PASADO LO MISMO CON LOS MEDIOS DE COMUNICACIONES NACIONALES" LOS CUALES "NO HA Q.....



















EFECTIVAMENTE "A ESTA ASOCIACIÓN" LE HA PASADO LO MISMO CON LOS MEDIOS DE COMUNICACIONES NACIONALES Y REGIONALES, LOS CUALES SUS DIRECTORES DE ESTOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ESPAÑOLES "NO HAN PERMITIDO QUE SE PUBLIQUE ESTO".

PORQUÉ TODO LO DE SANOFI AVENTIS, SI QUE LO PUBLICAN Y LO DEL "AGREAL/VERALIPRIDA EN ESPAÑA" NO PERMITEN QUE SEA "PUBLICADO" ???

YA NO SOLO A ESTA "ASOCIACIÓN" ES QUE TAMPOCO LES PERMITEN "PUBLICAR" UN BUEN DOSSIER QUE LOS PROPIOS "PERIODISTAS" HA PREPARADO SOBRE EL "AGREAL/VERALIPRIDA EN ESPAÑA".
CLARO "NOS LES INTERESAN QUE SE SEPA LA AUTENTICA MASACRE QUE ESPAÑA COMETIÓ CON EL AGREAL/FALTIUM/ACCIONAL/VERALIPRIDA".
SRA. MINISTRA DE SANIDAD Y POLITICA SOCIAL Dª TRINIDAD JIMENEZ, QUE HOY SE ENCUENTRA EN "LUXEMBURGO":
¿PORQUÉ NO LE DICE A LOS DE LA UE., QUE NI SU MINISTERIO NI EL GOBIERNO ESPAÑOL, NO SE ESTÁN OCUPANDO DE NINGUNA MUJER DE ESPAÑA QUE TOMÓ EL AGREAL/VERALIPRIDA?
DE NINGUNA SRA. MINISTRA DE MINISTERIO DE SANIDAD Y POLITICA SOCIAL DE ESPAÑA.
ABSOLUTAMENTE DE NINGUNA MUJER EN TODO EL TERRITORIO ESPAÑOL.
¿QUE PASÓ EN 1991 SOBRE EL AGREAL/VERALIPRIDA EN ESPAÑA?
¿PORQUÉ ESA ALERTA, NO SE HIZO POR MEDIO DE FARMACOVIGILANCIA?
¿QUIEN O QUIENES LO RETIRARON DE LA COMUNIDAD GALLEGA?
¿ Y DE OTRAS COMUNIDADES AUTONÓMICAS?
LO SABEMOS.......








¿DONDE EMPIEZA AQUI EN ESPAÑA, EL DERECHO A UNA INFORMACIÓN LIBRE?








lunes, 7 de junio de 2010

NOS HA PASADO A NOSOTRAS "LAS LUCHADORAS DEL AGREAL" SANIDAD-MEDIOS DE COMUNICACIÓN-LABORATORIO" Lo que no le han contado

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Por: ALFREDO EMBID FONFRÍA.

CONTINUAMOS-2

Es decir : Libre de someterse a quienes la financian y a las agencias de prensa que
la controlan.

LA SINIESTRA HISTORIA DEL HALCIÓN

El siguiente texto sobre el Halción ha sido reelaborado en base a mi trabajo aparecido en Ciudadano gracias a los datos de los artículos y a los libros
siguientes14:
HALCIÓN, UN MEDICAMENTO QUE LE VOLVERÁ LOCO15.

Suena mi teléfono en Tenerife. Al otro lado, mi amigo Mariano de Madrid
me cuenta que su hermano ha agredido a su padre y que intenta atravesar las
paredes.

.- ¿Qué medicamentos está tomando?.
.- a, b, c. y Halción.
.- ¡Suprímelo inmediatamente, es eso!.
Efectivamente, una vez eliminado el fármaco la agresividad y las alucinaciones
desaparecieron. Era la primera noticia de que ya podíamos disfrutar del
Halción en España16.
El triazolam comercializado con el nombre de Halción17, desde 1977 en
Europa, es un somnífero dotado de una potencia notable con relación a los
demás existentes en el mercado. El Halción se presentó inicialmente en Europa
como un medicamento particularmente bien tolerado, que no presentaba somnolencia al despertar ni sensaciones de boca pastosa, ni hábito, y que además tenía la ventaja de ser potente y sin embargo dotado de una vida media muy corta, es decir que era eliminado muy rápidamente del organismo.

Pero el medicamento que inicialmente parecía ser milagroso mostró pronto su otra cara.

A finales de 1978 un psiquiatra holandés el Dr. Van der Kroef prescribe
Halción a una abogada que presentaba un insomnio resistente. “Su sueño mejoró inmediatamente, pero psicológicamente fué de mal en peor. Se volvió progresivamente paranoica. Varias veces me preguntó lo que contenía este somnífero... Sentía que estaba al borde de la psicosis. Se sentía separada del mundo, como si ya no formase parte de la sociedad. Sus amigos le preguntaban qué le pasaba, hasta tal punto era
extraño su comportamiento. Se sentía cada vez mas agitada y le parecía que se
la obligaba a correr incesantemente. Sus sensaciones físicas estaban exacerbadas,
ya no podía soportar el olor de su propio cuerpo y se había vuelto hipersensible
al ruido.

Al cabo de dos meses ante tal experiencia,empecé a sospechar que el Halción
era la causa de todo esto. Le pedí que suspendiera el medicamento y lo substituí por otro hipnótico. El mismo día volvió a sentirse ella misma. Las personas que la rodeaban notaron la diferencia y volvieron a encontrarla como antes. Los aspectos paranoicos, la necesidad incesante de moverse y la hiperestesia, todo esto desapareció al cabo de unos días18”.

Después de varios casos similares, en el verano de 1979, el profesor van der Kroef publicó un artículo basado en estas observaciones, muy documentado y muy crítico sobre este medicamento,donde además de los efectos secundarios clásicos del grupo de las benzodiacepinas, grupo farmacólogico al que pertenece este medicamento, había observado otros casos de efectos secundarios completamente inesperados. Algunos de
estos efectos eran muy graves, paranoia, brotes delirantes, automutilación.....

La confirmación llegó pronto. Los casos aumentaron en las semanas siguientes hasta alcanzar los mil. Muchas de estas observaciones tuvieron repercusiones legales hasta el punto de que los jueces holandeses no condenaron a las personas autoras de agresiones, golpes y heridas que habían tomado Halción19.

Todo este escándalo motivó que el Ministerio de Sanidad holandés suspendiese
el medicamento temporalmente durante seis meses y que encargase una encuesta. Los resultados de la encuesta del Ministerio de Sanidad fueron los siguientes: sobre 5400pacientes observados, el medicamento había dado lugar a numerosos problemas graves:

Despersonalización
Depresión.
Confusión mental.
Parestesias.
Agresividad.
Alucinaciones.

Se le pidió pues al Laboratorio Upjohn que incluyese advertencias en sus prospectos sobre estos efectos secundarios, cosa que no aceptó. En consecuencia el Ministerio de Sanidad prohibió su comercialización.

En 1982 el fármaco fue aprobado en Estados Unidos para su comercialización.

Pero no solo en Holanda el medicamento mostró sus efectos secundarios.

En Bélgica se realizó también una amplia encuesta que reconoció los peligros
de este producto y algo más tarde en Francia comenzaron a publicarse trabajos en el mismo sentido.

En noviembre de 1983, en la revista L’impatient de París, que es un mensual
de defensa y de información de los consumidores de cuidados médicos, leíamos
el testimonio del Sr. M. de París que había sido víctima de los efectos del Halción aunque sólo lo había tomado durante 2 días 20. El testimonio era el siguiente: “me volví violento, mis amigos lo notaron. Me volví vulgar, irascible, y no conseguía decidir el comienzo de mis vacaciones.... todo mi organismo sufría las consecuencias. No hablo ya de las pérdidas de memoria súbitas, de los temblores (y no bebo alcohol)..... daba vueltas totalmente en mis pensamientos.... tenía los nervios erizados, no dormía y me preguntaba si me había vuelto loco”.
Las reacciones de agresividad han sido señaladas también con otros fármacos
del mismo grupo (benzodiacepinas) tomadas a dosis altas o durante mucho tiempo21. Es lo que se denomina reacción paradójica.

Según el libro de referencia “Meyler’s efectos secundarios de los fármacos”, el Halción tiene una vida media de tres a cuatro horas. Este texto, de una de
las publicaciones mundiales más importantes sobre el tema, atribuye estos efectos paradójicos precisamente a esta característica. “ La mayoría de los sedantes, tales como los barbitúricos y el alcohol, no son específicos en cuanto a sus efectos y esto siempre ha sido reconocido. En un cierto número de casos, la sedación puede liberar una agresión. Aunque se cree que las benzodiazepinas son más específicas en sus acciones y poseen un pronunciado efecto anti-agresivo en los animales, sin
embargo se reconoce que tienen similares efectos paradójicos. Esto ocurre
tanto con la administración oral como con la parenteral y estos efectos van desde la locuacidad y la excitación, hasta la agresión o lleva a cometer actos antisociales:
dado que también puede darse la amnesia, pueden surgir problemas médicolegales”. Como veremos a continuación con el Halción estos problemas han desbordado todo lo previsto.

“ Una posible explicación para estas reacciones, prosigue el mismo texto, es
que se produce con un cambio rápido en la concentración del medicamento, lo
que es más probable que suceda con aquellas benzodiazepinas que mas rápidamente
se excretan y no tienen metabolitos activos persistentes tales como el Triazolam-Halción. Quizás relacionado con esto está el fenómeno del “insomnio de rebote”, que sucede con los hipnóticos benzodiazepinícos cuando se dejan de administrar22”.

En 1984, la revista L’impatient en su número 78 publicaba un artículo en el que conocíamos otros efectos secundarios inesperados del célebre Halción23.

En 1984, la revista L’impatient en
su número 78 publicaba un artículo en
el que conocíamos otros efectos secundarios
inesperados del célebre Halción23.
En este caso los problemas eran de
tipo legal y policiaco, pero los consumidores
del Halción se habían convertido
en víctimas y no ya en responsables
de agresiones o actos violentos. En
Francia habían aumentado de forma
sorprendente durante ese período delitos
en los cuales las víctimas habían
cometido actos que nuncan hubieran
realizado en estado normal. Habían sido
drogadas con benzodiacepinas, frecuentemente
añadidas al alcohol pero también
solas y habían olvidado lo que había
sucedido después. Las denuncias iban
desde la firma de cheques a desconocidos,
hasta violaciones. La encuesta policial
reveló que los productos utilizados
habían sido el triazolam (Halción) y el flunitracepam.

En el artículo, tenemos el testimonio
tipo de una persona que fue robada con
estos medicamentos. Se trataba de un
hombre de negocios belga que perdió
unos 68.000 francos suizos en talones
de cheques y cartas de crédito firmadas
por su propia mano aunque no podía
recordar ni cuándo, dónde, ni cómo lo
había hecho. “Todo comenzó la víspera
en un restaurante de los Campos Elíseos.
Un cliente entabló conversación con
él y se sentó en su mesa. La víctima tuvo
sin duda el error de abandonar durante
algunos instantes ésta y de terminar a
su vuelta el vino que había dejado. Diez
minutos más tarde, en el aparcamiento
en el cual había dejado su coche, blackout,
es decir, olvido total. Por la mañana
llegó a su hotel en un estado de confusión
mental completo. Sólo después
comprendió, con la policía, lo que había
sucedido...
Más tarde se supo que había auténticas
bandas organizadas en Marsella,
pero especialmente en París, algunas de
las cuales fueron finalmente detenidas
en 1983. Dos de estas bandas contaban
en su haber 20 casos de robos de este
tipo, según afirmó el comisario Boucher
de la brigada de estupefacientes.
Sorprendentemente, leyendo este artículo,
nos enteramos de que el caso no se
limitaba a Francia y que también se
habían señalado este tipo de delitos en
Grecia y en España con la particularidad
original de los delincuentes nacionales
de ser transmitido por el
morreo...”Spain is diferent”.
Lo más grave de este asunto, señala el
doctor Bernard Boyen, del centro antivenenos
de Marsella que ya había iniciado
la encuesta en 1983, es que
muchos de estos casos pasan desapercibidos
o son conocidos mucho después. En
efecto la amnesia y el olvido que sobrevienen
después de la toma de este producto
agravan la tendencia a la ocultación.
Catherine Sokolsky reconoce que
“mucho antes de que apareciera el Halción
ya se sabía que las benzodiacepinas
podían desencadenar reacciones paradójicas
ligadas al levantamiento de las
inhibiciones y así se han encontrado
relaciones entre la toma de dosis
pequeñas de benzodiacepinas y el robo o
las agresiones sexuales” 24.
El Halción tiene estos efectos de
sumisión y de desinhibición de la
voluntad, pero más intensos. La persona
que lo ha tomado, sin embargo, sigue
siendo capaz de actuar y frecuentemente
realiza actos que en circunstancias
normales hubieran sido impensables y
además luego los olvidan completamente,
lo que no siempre sucede con las
demás benzodiacepinas.
Las encuestas policiales y de los centros
antiveneno demostraron que las
víctimas que habían sido objetos de
abusos durante ese momento de amnesia
habían tomado siempre en contra de su
voluntad Halción 25.
Tal vez penseis que este tipo de
información no debería ser difundido...
esa fué exactamente la actitud de la
prensa y de la policía en Francia al
principio.
En un artículo publicado anteriormente
titulado “un medicamento útil a
los bandidos”, se señalaban ya una
decena de casos de este tipo sin especificar
el medicamento implicado26.

Pero la situación se hizo tan grave que
un año después el mismo periódico y
otros se veían obligados a advertir a los
consumidores del riesgo que corrían
dando nombres concretos de los productos
y publicando datos suministrados
por la policía.
La desinformación nunca es una protección
sino todo lo contrario. Un
público bien informado puede defenderse
mejor tanto de las agresiones médicas
como de las criminales.
En nuestro país se comercializó con
receta médica simple y su prospecto no
advierte de muchos de estos efectos
secundarios...y si creéis que los médicos
los conocen estáis completamente equivocados.
En su Vademecum de especialidades
farmacéuticas la mayoría de estos
problemas brillan por su ausencia, por
no hablar de la información que daban
los laboratorios en los prospectos destinados
al público siempre más recortada
y en un lenguaje incomprensible
para la gente ...
En realidad los laboratorios han
ocultado que había que aumentar las
dosis para conseguir los mismos efectos,
que producía habituación, y algunos
de los efectos secundarios tan graves
como los que han motivado su prohibición
en Holanda.
En síntesis el Halción puede producir:
Impotencia o frigidez, dolores de
cabeza, modificación del gusto, picores
y erupciones en la piel, visión turbia,
hipo, alergias, palpitaciones, dolores de
estómago, diarrea, náuseas, debilidad,
dolores musculares, atontamiento,
somnolencia, malestar, cambios en la
percepción sensorial incluyendo
umbral del dolor alterado, excitación,
ansiedad, depresión ( persistente
durante bastante tiempo después de
haber dejado de administrarse el medicamento.)
Anula los efectos de la píldora, lo que
puede ser muy divertido en el caso de
que hayais sido violada con ayuda de este
medicamento. Está contraindicado naturalmente
en el embarazo, en la insuficiencia
respiratoria severa, con el
alcohol e imposibilita la conducción
cuando se toma.
En los casos de sobredosificación se
han descrito estados de coma.
Otros efectos más graves (pero a las
dosis habituales) son: confusión, obnubilación,
crisis de agresividad, cuadros
de amnesia, sentimientos paranoicos,
despersonalización, alteración de la
percepción de la realidad, alucinaciones
graves, automutilación 27...
El Halción ha originado además problemas
médico- legales como lo
demuestra el hecho de que los jueces
holandeses no condenen a los responsables
de agresiones físicas que han tomado
este medicamento, pues su efecto
desencadenante de violencia injustificada
ha sido ampliamente demostrado en
los tribunales.
Su utilidad para los delincuentes, al
ayudarles a conseguir que sus víctimas
se sometan a sus deseos, pone el broche
final a esta lista de virtudes.
Se trata pues de una joya más que nos
ofrecen las multinacionales químicofarmacéuticas,
siempre tan preocupados
por nuestro bienestar y por adaptarnos
al modelo de sociedad que nos
imponen.
El regateo con las dosis:
Las dosis recomendadas han variado de
forma importante. Empezaron con 1
miligramo diario, luego se redujo a 0,5
miligramos pero, a partir de octubre de
1987, la dosis inicial máxima se redujo
a la mitad, 0,25 miligramos.
En España hubo que esperar a abril de
1989 para que la comisión de fármacovigilancia del Ministerio de Sanidad y
Consumo español se decidiese a reducir
la dosis en un 50%, pasando de 0,5
miligramos a 0,25.28
Una prueba más de la incompetencia y
lentitud de los burócratas del Ministerio
de Sanidad nacional.
Actualmente la dosificación del triazolam,
ha sido restringida todavía más,
a una dosis de 0,12 mg.29

Respuesta enviada a la revista Ciudadano
que nunca publicaron.
En la sección de sociedad de El País del jueves 5 de
enero de 1989, se hacía referencia a mi artículo, “el Halción,
un medicamento que le volverá loco30”, sin mencionar una
sola palabra de su contenido, pero sí las opiniones de diversos
individuos, anónimos unos y con nombre otros, que le quitaban
importancia al asunto.
Y el asunto debe ser importante cuando los ministerios de
sanidad de otros países han tomado cartas en él, prohibiendo
y retirando el fármaco y cuando la organización de consumidores
de España ha pedido lo mismo.
El Director General de Farmacia, Joaquín Bonal, afirmaba
que “no existen fundamentos científicos en qué basarse para
decir que este medicamento es más peligroso que otros de su
grupo”, así mismo varios psiquiatras de los que no se cita el
nombre, aseguran que el fármaco no es más peligroso que el
resto de las benzodiacepinas.
No ha opinado lo mismo el Ministerio de Sanidad holandés
que ha prohibido su comercialización desde hace unos diez
años. Aunque es cierto que muchas benzodiacepinas provocan
los mismos efectos que el Halción, ( y eso tampoco lo
conoce el consumidor) también lo es que las reacciones paradójicas,
es decir, reacciones de agresividad con un medicamento
que supuestamente debería tranquilizar al enfermo, las
alucinaciones, los estados paranoicos y de confusión mental
son más intensos con este medicamento.
En un próximo número de la revista Ciudadano podrán
ustedes leer un informe sobre los problemas que originan los
tranquilizantes nada tranquilizador. (este informe fue censurado
así como todos mis artículos previstos)
Por su parte, y como era de esperar, la directora del laboratorio
que lo comercializa afirma que mi artículo “contiene
inexactitudes, no se sostiene desde el punto de vista científico
y es totalmente tendencioso y deshonesto”. Sin embargo,y como es habitual cuando realizamos este tipo de trabajos,
cada dato tiene una referencia bibliográfica que figura en el
texto y está apoyado en informes publicados en el extranjero
desde hace años, algunos de los cuales, como el realizado en
1979 por el Ministerio de Sanidad holandés se basaba en un
estudio realizado sobre 5.400 pacientes que habían tomado
Halción, y en el cual se demostraba que el medicamento era
responsable de despersonalización, depresión, confusión
mental, agresividad y alucinaciones entre otros efectos graves,
lo cual motivó su retirada del mercado holandés.
Es comprensible que cada cual defienda sus garbanzos y
esto es válido tanto para la señora Maite Zamorano, directora
técnica de UPJOHN, como para los psiquiatras que recetan
Halción impunemente en nuestro país, y que a partir de ahora
se verán asediados por las preguntas de sus pacientes que
sin duda van a identificar muchas de las alteraciones que
padecen como consecuencia de semejante tratamiento.
Una ampliación de esta respuesta fue publicada en un
artículo por la Revista de Medicina Holística nº 16.
Es evidente que los que viven del negocio del Halción en
lugar de descalificaciones deberían aportar estudios y datos
no trucados como los de los habituales estudios financiados
por la industria farmacéutica. En este caso ni siquiera se
molestaron en aportar sus estadísticas fraudulentas.
En 1990 se vendieron en España
2.809.700 envases de Halción, la
mayor parte de ellos (2.328.000) con
receta de la Seguridad Social 31.
En una reunión de la Comisión de
Fármacovigilancia del Ministerio de
Sanidad y Consumo, celebrada en abril
de 1991, se optó por pedir al laboratorio
norteamericano Upjohn, un estudio
analítico con pacientes españoles...
José Félix Olaya, perteneciente a
dicha comisión, afirmaba que “tenemos
descritas varias reacciones de amnesia
hechas de forma espontánea por los
médicos, pero no hay un estudio analítico.
Sólo se han realizado tres estudios
de ese tipo en el mundo: en Canadá,
Estados Unidos y el del Reino Unido que
ha llevado a la retirada del fármaco
32”.
Analizando un sólo problema (la
amnesia) echaba tierra y pretendía
ignorar los estudios que confirmaban
miles de casos de efectos secundarios
mucho más graves descritos, por ejemplo,
el estudio del Ministerio de Sanidad
holandés precedentemente citado.
Pedir al laboratorio que vende un
fármaco tóxico un estudio sobre pacientes
españoles para evaluar los efectos
secundarios que pueden llevar a su
prohibición y a su retirada, con la consiguiente
pérdida de beneficios es una
burla. Especialmente si tenemos en
cuenta que el fármaco ya había sido
retirado en varios países.
Por si esto fuera poco, el portavoz de
la Comisión de Fármacovigilancia del
Ministerio de Sanidad aprovecha para
hacer una descarada propaganda del
Halción recitando como un loro sus
beneficios tal y como se describen en
los panfletos de su fabricante: “Está
indicado sólo como inductor al sueño,
siendo el medicamento registrado para
esa indicación que actúa más rápido.
Supongo que por eso se ha puesto a la
cabeza de estos fármacos en el mundo.
Al ser de acción ultrarrápida, a las seis
horas de tomarlo ha desaparecido del
organismo y no deja esa sensación de
somnolencia que caracteriza a otras
benzodiacepinas”33.
Sus declaraciones son sencillamente

una tomadura de pelo siniestra a los
contribuyentes que pagamos su sueldo.
Es también una muestra de la corrupción
de los organismos que pagamos
para que vigilen la seguridad de los
medicamentos que consumimos y una
prueba más de que en realidad se someten
a la dictadura de las multinacionales.
Halción y asesinatos
En 1991 los medios de comunicación
volvieron a hablar del Halción implicándolo
en asesinatos.
En un trabajo publicado en la Revista
de Medicina Holística nº 16 resumíamos
la situación en un artículo titulado:
¿Asesinar impunemente gracias al Halción
?34.
En agosto de 1991 la TV daba una
noticia poco frecuente en este medio.
Descubrían con sorpresa que el somnífero
más vendido en el mundo, el Halción
(triazolán) de los laboratorios
Upjohn, era excepcionalmente peligroso...
al mismo tiempo numerosos medios
de comunicación informaban de la
misma “novedad”...
El motivo de todo este despliegue
informativo era el caso de Ilo Grundberg
de 57 años que había asesinado a su
adorada madre a tiros, pero había sido
absuelta del crimen por haber tomado
Halción, y cuyos abogados presentaron
una demanda contra los laboratorios por
valor de 2.200 millones de pesetas.
Pero, sin duda os preguntareis ¿qué
ha pasado con el caso de la Sra. Ilo
Grundberg...?
Pues nada. No hubo juicio. Según
Newsweek, el laboratorio Upjhon llegó
a un “acuerdo amistoso” (y por
supuesto secreto) con ella, lo que evidentemente
apesta a soborno...
Por supuesto ni la TV ni la prensa
mencionaron que desde hacia más de 6
años veníamos intentando alertar a la
opinión pública sobre este tipo de efectos
secundarios.
Apenas unos meses antes, advertíamos
ya que este producto había sido
retirado en Francia por sus peligros35.
Publicamos un artículo36 sobre sus
efectos negativos respondiendo a las
afirmaciones tranquilizadoras que el
Director General de farmacia Joaquín
Bonal había hecho sobre su inocuidad en
el periódico El País, calcadas de las
afirmaciones de los laboratorios.
En este polémico artículo entre otros
datos, recordábamos que hacía más de
11 años que este medicamento había
sido retirado por el Ministerio de Sanidad
holandés a la vista de numerosos
casos de agresiones inmotivadas producidas
por el Halción, lo cual tampoco
era ninguna novedad, lo habíamos
escrito incluso mucho antes, en 1985
en nuestro libro “¿sabe usted lo que le
recetan?”.
A pesar de todas estas acusaciones
publicadas en nuestro libro, en la
revista Ciudadano y en nuestra propia
revista y las demandas abortadas de la
organización nacional de consumidores
citadas, los medios de comunicación
seguían afirmando que: “En España no
se han presentado acusaciones contra él
37”.
Eso es normal y confirma el papel
desinformador de los medios de comunicación.
Como lo es que haya personas
que tengan la desfachatez de seguir
haciendo las mismas declaraciones
tranquilizadoras.
En el caso de los laboratorios es comprensible
que mientan puesto que se
juegan los garbanzos: “Todas las benzodiacepinas
pueden tener efectos secundarios
y el triazolám es como cualquier
otro producto similar”
En el caso de algunos médicos
¿habría que pensar que también se los
juegan o simplemente que están desinformados? como el Dr. Santiago Kassen
adjunto de psiquiatría de la Paz, (ignoramos si es pariente del famoso cómico
del mismo nombre, de cualquier modo sus declaraciones son de risa) “el Halción
no produce más alteraciones significativas que otros fármacos similares38”.

Estas declaraciones se enfrentan no
sólo con el hecho de que el medicamento
haya sido retirado en varios países,
sino también con los mas de 2000 casos
de reacciones adversas al producto que
ha constatado la FDA (Agencia Federal de
Medicamentos Norteamericana) sólo en
los años 80.39
Hay que añadir que las reacciones
adversas a un medicamento comunicadas
son la punta de un iceberg. Las reacciones
adversas reales son mucho más
numerosas. Según el comisionado de la
FDA David Kessel sólo se informa del
uno por ciento de los casos de efectos
adversos40. Por lo tanto la cifra real
sería mucho mayor y se aproximaría a
200.000 casos.
En Octubre de 1991 el profesor de
Psiquiatría de la Universidad Autónoma
de Madrid y director del Centro de
Trastornos del Sueño, Antonio Vela
Bueno, se atrevía a enfrentarse con la
opinión ortodoxa y reconocía honestamente
que “no todas las benzodiacepinas,
sin embargo, tienen las mismas
propiedades químicas ni el mismo
margen de seguridad. Una de ellas,
usada como hipnótico, el triazolam
(Halción), presenta más problemas que
el resto. De hecho en Alemania e Italia,
hace muy pocos años, la dosis de 0,5
miligramos fue retirada del mercado
por decisión de las agencias gubernamentales.
A finales de los años setenta,
la dosis recomendada era de 1 miligramo
y en la actualidad es cuatro veces
menor (0,25 miligramos)... Todo ello
sin que se haya informado claramente a
pacientes y médicos de las razones de
dicha reducción de dosis. Las razones
científicas para ello abundan y van
desde las observaciones clínicas a los
estudios de investigación rigurosos. La
eficacia a la dosis señalada no está bien
confirmada...
de todos los
e f e c t o s
secundarios
del Halción,
los más preocupantes
por frecuentes
e
inesperados
por el
paciente son
la amnesia y
la hiperexcitabilidad
al día siguiente de su uso. La
existencia de éstos se ha negado sistemáticamente
o se ha minimizado por razones
ajenas al cuidado de los pacientes .... La
amnesia que produce este medicamento
además de ser muy frecuente (el 40%
de las ocasiones en que se usa, según un
estudio aparecido en la revista científica
británica “Lancet” este año), es
diferente de la que producen otras benzodiacepinas
porque pueden durar más
de lo que dura la presencia de triazolam
en la sangre. La ansiedad al día siguiente
está sobradamente documentada; el
último estudio en este sentido es uno del
profesor Oswald de Edimburgo de 1989.
Algunos pacientes sometidos a esta
medicación entraban en un proceso
depresivo o de ansiedad crónica. Incluso
llegaron a describirse casos de alucinaciones,
paranoias, automutilación
y crímenes. Los investigadores holandeses
contabilizaron hasta cien mil
casos con estas reacciones”.41

............................

CONTINUARÁ "LUCHADORAS DEL AGREAL/VERALIPRIDA/VERALIPRIDE"

¿OS SUENA A ALGO ?

ACLIMAFEL/VERALIPRIDA "MENSAJE DESDE MEXICO




Hola soy Claudia.

Mi ginecólogo me recetó el Aclimafel hace dos años para los síntomas de la menopausia porque no eran hormonas, y me sentá muy bien hasta hace tres meses que me di cuenta que durante el periodo que descansaba me sentia muy deprimida, ansiosa, con taquicardias, triste con ganas de llorar todo el tiempo, migrañas muy seguido, insomnio y muy cansada. Fue cuando leí acerca de los efectos secundarios de este medicamento y decidí interrumpirlo inmediatamente, y me sentí morir, fue un infierno, me dio un ataque de pánico, esto me duró dos semanas,las peores de mi vida, acudí a mi dr. otra vez y no estuvo de acuerdo en que fueran sintomas debidos al medicamento y optó por darme Terapia de Remplazo Hormonal. Esto fué hace un mes y me siento un poco mejor. No quiero tomar antidepresivos, asi que si alguien sabe de algo que pueda ayudarme a sentirme mejor se los voy a agradecer muchisimo. Voy a dejar mis comentarios en la Cofepris. Gracias


...............................................

Amiga Luchadora del Aclimafel, tú dr. si que sabe lo que es el Aclimafel/Veraliprida "un Antipsicótico" que arruina la Salud y la Vida de cualquier mujer que lo tome.

No tenías que haberlo dejado "de repente" los Antipsícoticos/neurolepticos" nunca se pueden retirar así, solo como los médicos nos lo indiquen.

Las mujeres españolas que lo estabamos tomando hasta Septiembre de 2005 y cuando fuimos a las farmacias a comprar la caja del mes de Octubre "nos encontramos" que lo habían retirado, ni siquiera tuvimos la oportunidad de dejarlo poco a poco "nadie nos avisó" y luego ibamos a los médicos para que nos mandaran "otra alternativa de medicación" ni éllos mismos "conocian la Alerta de retirada del Agreal/Veraliprida. Algunos ni siquiera sabían que estuviera autorizado en España.

Claudia "nos pides algo imposible".

Las Secuelas que deja la "VERALIPRIDE/VERALIPRADA"

SON SEVERAS E IRREVERSIBLES y no existe "antídoto" solo tratamiento de por vida sintomático.

Tambien los tratamientos de "Terapia Hormonal Sustitutivos" pueden provocar secuelas "informáte" NO SE PUEDE TOMAR LARGO PLAZO.

Haces muy bien en exponer tu caso sobre el Aclimafel a COFREPIS.

Guarda toda la documentación médica del Aclimafel por si la llegaras necesitar.

Extiende a las mujeres de México que:

"QUE NO TOMEN NINGÚN MEDICAMENTO QUE CONTENGA DE "PRINCIPIO ACTIVO: VERALIPRIDA/VERALIPRIDE" COMO EL ACLIMAFEL.

NOS HA PASADO A NOSOTRAS "LAS LUCHADORAS DEL AGREAL" SANIDAD-MEDIOS DE COMUNICACIÓN-LABORATORIO" Lo que no le han contado

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Lo que no le han contado sobre los tranquilizantes y somníferos

ALFREDO EMBID FONFRÍA.

La siniestra historia del Halción.

Historia de nuestro trabajo sobre los tranquilizantes y somníferos.

Historia de los tranquilizantes,ansiolíticos, sedantes e hipnóticos.

¿Qué son los tranquilizantes?,

¿Son iguales todas las benzodiacepinas?

¿Cómo funcionan las benzodiacepinas?

Eficacia.Dosis.Efectos secundarios:Efectos paradójicos Efectos secundarios en los ancianos
Efectos secundarios en elembarazo
Efectos secundarios en lactantes
Efectos secundarios en niños
Contraindicaciones y advertencias
Asociaciones peligrosas.
Interacciones
Interferencias analíticas
Adicción a los
tranquilizantes

¿ Cuánto dura el “mono” ?

Un ejemplo de desinformación:

el Valium.
¿Por qué se recetan o se toman tranquilizantes?
¿Quién los toma?.

- Consumo de tranquilizantes
- las mujeres toman más tranquilizantes que los hombres
- más niños tranquilizados.
Cuestiones prácticas:
Cuestionario.
¿Dependo o no de mis tranquilizantes?
¿Cómo dejar de tomar tranquilizantes?
En qué momento dejar de
tomar tranquilizantes.
Otros métodos para combatir
la ansiedad y el estrés:
¿Porque aumenta el consumo de tranquilizantes en las sociedades
desarrolladas?

- El trabajo moderno como causa de enfermedad.
- El desempleo también es una fuente de estrés
La medicina nuevo opio del pueblo
Los consumidores se rebelan
Cuadros:
1 Benzodiacepinas de acción larga
2 Benzodiacepinas de acción corta
3 Algunas asociaciones que contienen benzadiacepinas
4. Principales benzodiazepinas y analogos semivida plasmática, metabolitos activos a nivel hepático y velocidad de absorción oral
La mayoría del grupo farmacológico de los tranquilizantes y somníferos son benzodiacepinas las cuales poseen efectos secundarios
importantes que han sido ocultados a los consumidores y a los profesionales por la industria que los comercializa.

Este trabajo incluye estudios comparativos de la información disponible desde los años 70 hasta el 2000.

Concluye que los tranquilizantes son drogas duras con fuerte potencial adictivo a corto plazo y con efectos secundarios muy
graves.

El trabajo analiza además las causas de su consumo y cómo abandonarlo.

Historia de nuestro trabajo sobre los tranquilizantes.
Las primeras versiones de este artículo vienen precedidas por una larga historia de dificultades que, en parte, ya relaté en una obra precedente.1

Aquí las voy a contar más ampliamente ya que ilustran el poder de la censura en los medios de comunicación que se suponen “ democráticos” y los mecanismos por los que se opera.

En este artículo actualizamos nuestras informaciones críticas y nuestras conclusiones iniciales elaboradas desde hace más de 20 años.

Originalmente nuestro trabajo sobre los tranquilizantes fue publicado como una sección que abordaba periódicamente
en diversos medios de comunicación lo que no se decía sobre los medicamentos de uso corriente.

La llamé deliberada y provocativamente:

“ ¿ Sabe usted lo que le recetan ? “.

Estaba destinada a los usuarios, consumidores,por eso fué elaborada en un lenguaje sencillo donde los términos médicos esotéricos eran traducidos sistemáticamente al lenguaje popular. Por ejemplo cefalea —> dolor de cabeza.

Estaba basada en fuentes que eran fundamentalmente publicaciones científicas elaboradas por prestigiosos expertos farmacólogos publicadas en la literatura ortodoxa internacional. Fundamentalmente
me basé en la voluminosa obra sobre los efectos indeseables de
los medicamentos dirigida por los profesores:

Dr. C. Heusghem. profesor de química médica y de toxicología de la facultad de Lieja y P. Lechat Profesor de farmacología de la facultad de medicina de Paris. El libro incluia además unos 36 colaboradores de credenciales ortodoxas igualmente incuestionables.

Comentemos que este libro no estaba al alcance de todo el mundo, (costaba unas 30.000 pts.) y que lamentablemente no ha sido actualizado ni reeditado, a pesar de ser una obra excelentemente documentada 2. A lo largo del tiempo consulté otros libros especializados como 3,4 así como obras generales 5

Pero desde el principio también utilicé las publicaciones de médicos que habian sido empleados de las indústria farmacéutica y luego se habian convertido en sus disidentes. Es decir en sus
críticos más temidos, como el Dr. Pradal en Francia 6,7,8,9.

Empecé a publicarla en el periódico de Tenerife “El Día” en 1979. Desde el comienzo su director, José Manuel de Pablo Coello se mostró reticente; en un principio iba a ser semanal, luego quincenal y luego mensual, etc. De cualquier modo se publicaron algunos artículos analizando el tranquilizante más vendido: el Valium y otros medicamentos peligrosos. La cosa acabó cuando
se presentaron en el periódico los representantes de la conocida multinacional farmacéutica Merck con objeto de poner una querella criminal contra el periódico y contra mí, pues según ellos,tras uno de mis artículos sobre el Inacid habían descendido sus ventas.

El subdirector Ricardo Acirón les aseguró que yo no volvería a escribir en “su” periódico con lo que concluyó esa etapa. Una cobarde bajada de pantalones ya que, como la historia demostró más tarde, la querella era una bravata y no hubieran podido ni siquiera plantearla, ya que nuestra documentación era y es siempre rigurosa.

Durante el año siguiente en que residí en Madrid le ofrecí la sección a la revista Ciudadano ya que se planteaba como una revista de defensa del consumidor.

La revista se mostró muy interesada por mi sección y de hecho la mantuvo durante todos los números que se publicaron en 1980.

Era una época de auge de la contrainformación.Revistas en las que yo
escribía como Alfalfa, El Ecologista, Transición o Ciudadano, cuestionaban el orden impuesto por las multinacionales.

Sin embargo, a mediados de año, no recuerdo exactamente la fecha, su
director Manolo Saco, me llamó para decirme que había recibido una carta del Ministerio de Sanidad prohibiendo mi sección. Ciudadano estaba dispuesto a seguir con ella a pesar de todo y a cubrirme legalmente siempre que la información que diese cada artículo estuviese justificada y se apoyase en fuentes bibliográficas científicas ya publicadas en el extranjero. Como en este último aspecto soy absolutamente riguroso accedí (gracias a ese rigor no estoy aún en la cárcel). Ciudadano, mejor dicho su abogado, envió a Sanidad una carta diciendo que la documentación en que se basaba la sección estaba a su disposición, que no nos inventábamos los datos (cosa que por otra parte el Ministerio sabía perfectamente) y seguimos adelante. La sección siguió publicándose. Incluso en algunos números llegué a publicar, aparte de la sección, dos reportajes más contra los medicamentos tóxicos de la medicina
ortodoxa.

A pesar de ello, ni el Ministerio de Sanidad, ni los laboratorios pudieron entablaron nunca ninguna demanda legal contra la revista o contra mí.

De pronto en noviembre de 1980 la revista desapareció misteriosamente sin dejar rastro. Los teléfonos no respondían, la dirección habia sido abandonada sin dejar otra y no pude encontrar ninguna información al respecto de lo que habia pasado. Fué como si al primer Ciudadano se lo hubiese tragado la tierra. Fin de la segunda etapa.

Simultáneamente todas la revistas radicalmente críticas, es decir aquellas que cuestionaban el creciente poder transnacional, desaparecieron. El embrión de la democracia informativa pasó al reino de las leyendas.

Años después Ciudadano reapareció con una plantilla “renovada”. Así que me presenté en Madrid y ofrecí esta sección a la nueva revista. En la entrevista su director Alfonso Palomar se mostró muy diplomático e interesado por mis trabajos y quedamos en que se los enviaría.

Así lo hice durante meses. Sin que uno solo de ellos se publicase. En su lugar, mes a mes, veía cómo se publicaban análisis exhaustivos, con estudios comparados de marcas, sobre temas tan importantes para la salud de los ciudadanos como la calidad de los sostenes ...
Mis artículos nunca se publicaron, lo que no es de extrañar si analizamos el contenido “ligth” del nuevo Ciudadano en relación con el del original.

Años después el director de Ciudadano Alfonso Palomar fue nombrado director de la agencia EFE. Ese ascenso es probablemente debido a sus méritos en la sumisión a la información promocionada por las grandes agencias multinacionales y su efectivo trabajo en la censura de las informaciones que cuestionan esa desinformación planificada para el aborregamiento de la población.
(El 90% de las palabras llamadas “información” proviene de 4 grandes
agencias de prensa (Associated Press, Reuter, EFE, France Press) 10

Entre tanto ofrecí la sección a la inicial revista Integral, en la que escribí diversos artículos, pero a pesar de considerarla interesante, nunca llegaron a publicarla. Lo mismo sucedió con mis artículos que denunciaban documentadamente pesticidas como el Temik prohibido en Alemania hasta para las flores pero autorizados en España para los cultivos de alimentos.11

La decisión de la revista de censurar mis artículos (a pesar de que iban avalados por informes oficiales de los organismos más competentes de Alemania) ya apuntaba a lo que sucedería con esta revista años más tarde y que culminó con la absorción de Integral por RBA Editores y la industria multinacional de la comunicación en los 90.

A principios de los 80 era evidente que la libertad de expresión era un fraude y que los grandes medios de comunicación habían aprendido a controlar efectivamente la disidencia.

Hartos de la maldita censura, decidimos aliarnos con los amigos editores e impresores de Ecotopía Ediciones de Tenerife y escribimos un libro que resumió nuestros trabajos publicados en esta sección con unos capítulos generales.

Este trabajo apareció hace 15 años en 1985, en el libro:

“ ¿ Sabe Vd. lo que le recetan ?, lo que no le han contado sobre los medicamentos que toma”12

En la página 166 de este libro advertía,ya en 1985, sobre los peligros de un nuevo medicamento, el Halción, que aún no estaba disponible en nuestro país. Pero esto iba cambiar pronto como ya conté anteriormente.

A finales de 1988 algunos amigos de Madrid me informaron de que Ciudadano tenía un nuevo director que venía del periódico Liberación (una experiencia que sólo duró algo más de un año en contraste con su homólogo francés que aún sigue publicándose).

De nuevo me presenté en la capital y le expuse el interés para los ciudadanos de conocer los efectos tóxicos de los medicamentos que se les ocultan. Le di datos de mis investigaciones sobre varios de ellos. Quedó especialmente fascinado por las evidencias que incriminaban a uno: el Halción. Le advertí de los riesgos ligados a su publicación, pero decidió publicar mi trabajo y planteamos toda futura una serie de artículos.

Mi primer reportaje sobre el Halción fué resaltado en portada y publicado en el número de enero de 1989 de Ciudadano

“Halción, un medicamento que puede volverle loco”.13

Al día siguiente de su publicación el director de Ciudadano me llamaba ingenuamente entusiasmado diciéndome que todos los medios de comunicación comentaban mi artículo.

Ciertamente, este trabajo provocó un revuelo considerable en toda la prensa.

La organización de consumidores OCU pidió su retirada. Todos los periódicos de más tirada publicaron artículos sobre el tema desde El País a ABC, pero ninguno se molestó en consultar al autor del artículo que había desencadenado la polémica, es decir a mí.

Sin embargo, sí publicaron las opiniones tranquilizadores de numerosos psiquiatras (que lo recetaban) y por supuesto los insultos de los responsables de los laboratorios (que lo fabricaban).

Incluso el Director General de Farmacia, Joaquín Bonal, se pringó bajándose los pantalones y mintiendo sin vergüenza “ el Halción no es más peligroso que el resto de las benzodiacepinas...”

Algo impresentable científicamente como demostraremos en este artículo.

Estas afirmaciones intentaban contrarrestar el revuelo que originó nuestro trabajo ampliamente documentado, bien atado en cuanto a sus fuentes.
Nos costó la censura y prohibición de todos nuestros trabajos para esa revista.

La prensa tampoco se molestó en publicar nuestra respuesta.

Por mi parte envié una respuesta (que transcribimos en este artículo) a los responsables de la revista Ciudadano para que la transmitieran a los medios de comunicación, cosa que nunca hicieron.

Como tampoco cumplieron su acuerdo de seguir publicando mis artículos, ni facilitaron mi contacto a las personas que lo solicitaron. Este fue el fin de mi segunda colaboración con ellos.

Posteriormente las evidencias sobre la toxicidad del Halción y de las benzodiacepinas han seguido acumulándose como veremos.

Esta historia es una muestra más de la “democracia informativa” que se practica en los países donde la prensa es “libre”.

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BUENO COMPAÑERAS LUCHADORAS DEL AGREAL DE TODA ESPAÑA.

CONTINUARÁ ES MUY INTERESANTE Y MUY EXTENSO.

"VAN TODAS A COMPROBAR" QUE POR CAUSA DEL AGREAL/VERALIPRIDA Y POR LOS "MEDICAMENTOS QUE TENEMOS QUE "TOMAR DE POR VIDA". SI ESTAMOS MAL Y MUY MAL "AÚN DÍA A DÍA"......

AH SE NOS PASABA:

¿RECIBIREMOS LA LLAMADA DEL MINISTERIO DE SANIDAD, PARA QUE NO SIGAMOS EXPONIENDO, LO QUE FALTA?.


NorLevo "PINDORA DEL DÍA DESPUES" REACCION MUY GRAVE


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Soy una mujer de 38 años.

Al dia siguiente de tomar la pastilla NorLevo empece a notar dolor debajo de las costillas,que dia a dia se iba acrecentado hasta hacerse insoportable. El medico de cabecera pidió un analisis de orina y me dijo que todo estaba en orden,pero yo cada vez me iba encontrando peor.

A dia de hoy y con ayuda de la kinesiologia,todavia me estoy recuperando de mi autentico diagnóstico:

Una crisis muy grave de higado.


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AMIGA: BIEN TÚ MÉDICO O EN LA FARMACIA QUE LA COMPRASTES "QUE TE HAGAN UNA "TARJETA AMARILLA" PARA QUE LA ENVIEN A "FARMACOVIGILANCIA", ASI QUEDARÁ CONSTANCIA DE TU GRAVISIMA SECUELA DE HIGADO.

NO OLVIDES DE QUE A TÍ TE DÉN UNA "COPIA FIRMADA Y SELLADO" DE DICHA TARJETA AMARILLA.

ESTÁN EN LA OBLIGACIÓN DE HACERTELO.

ASOCIACIÓN "AGREA-L-UCHADORAS DE ESPAÑA" -- N.I.F.: G-65111056

ASOCIACIÓN "AGREA-L-UCHADORAS DE ESPAÑA" -- N.I.F.: G-65111056
Teléfonos: 630232050 - NUESTRA DIRECTIVA: PRESIDENTA: FRANCISCA GIL QUINTANA--VICEPRESIDENTA: ROSARIO CARMONA JIMENEZ

agrealluchadoras@gmail.com PRESIDENTA-618311204-SECRETARIA: 630232050- VICEPRESIDENTA:636460515