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Por: ALFREDO EMBID FONFRÍA.
CONTINUAMOS-2
Es decir : Libre de someterse a quienes la financian y a las agencias de prensa que
la controlan.
LA SINIESTRA HISTORIA DEL HALCIÓN
El siguiente texto sobre el Halción ha sido reelaborado en base a mi trabajo aparecido en Ciudadano gracias a los datos de los artículos y a los libros
siguientes14:
HALCIÓN, UN MEDICAMENTO QUE LE VOLVERÁ LOCO15.
Suena mi teléfono en Tenerife. Al otro lado, mi amigo Mariano de Madrid
me cuenta que su hermano ha agredido a su padre y que intenta atravesar las
paredes.
.- ¿Qué medicamentos está tomando?.
.- a, b, c. y Halción.
.- ¡Suprímelo inmediatamente, es eso!.
Efectivamente, una vez eliminado el fármaco la agresividad y las alucinaciones
desaparecieron. Era la primera noticia de que ya podíamos disfrutar del
Halción en España16.
El triazolam comercializado con el nombre de Halción17, desde 1977 en
Europa, es un somnífero dotado de una potencia notable con relación a los
demás existentes en el mercado. El Halción se presentó inicialmente en Europa
como un medicamento particularmente bien tolerado, que no presentaba somnolencia al despertar ni sensaciones de boca pastosa, ni hábito, y que además tenía la ventaja de ser potente y sin embargo dotado de una vida media muy corta, es decir que era eliminado muy rápidamente del organismo.
Pero el medicamento que inicialmente parecía ser milagroso mostró pronto su otra cara.
A finales de 1978 un psiquiatra holandés el Dr. Van der Kroef prescribe
Halción a una abogada que presentaba un insomnio resistente. “Su sueño mejoró inmediatamente, pero psicológicamente fué de mal en peor. Se volvió progresivamente paranoica. Varias veces me preguntó lo que contenía este somnífero... Sentía que estaba al borde de la psicosis. Se sentía separada del mundo, como si ya no formase parte de la sociedad. Sus amigos le preguntaban qué le pasaba, hasta tal punto era
extraño su comportamiento. Se sentía cada vez mas agitada y le parecía que se
la obligaba a correr incesantemente. Sus sensaciones físicas estaban exacerbadas,
ya no podía soportar el olor de su propio cuerpo y se había vuelto hipersensible
al ruido.
Al cabo de dos meses ante tal experiencia,empecé a sospechar que el Halción
era la causa de todo esto. Le pedí que suspendiera el medicamento y lo substituí por otro hipnótico. El mismo día volvió a sentirse ella misma. Las personas que la rodeaban notaron la diferencia y volvieron a encontrarla como antes. Los aspectos paranoicos, la necesidad incesante de moverse y la hiperestesia, todo esto desapareció al cabo de unos días18”.
Después de varios casos similares, en el verano de 1979, el profesor van der Kroef publicó un artículo basado en estas observaciones, muy documentado y muy crítico sobre este medicamento,donde además de los efectos secundarios clásicos del grupo de las benzodiacepinas, grupo farmacólogico al que pertenece este medicamento, había observado otros casos de efectos secundarios completamente inesperados. Algunos de
estos efectos eran muy graves, paranoia, brotes delirantes, automutilación.....
La confirmación llegó pronto. Los casos aumentaron en las semanas siguientes hasta alcanzar los mil. Muchas de estas observaciones tuvieron repercusiones legales hasta el punto de que los jueces holandeses no condenaron a las personas autoras de agresiones, golpes y heridas que habían tomado Halción19.
Todo este escándalo motivó que el Ministerio de Sanidad holandés suspendiese
el medicamento temporalmente durante seis meses y que encargase una encuesta. Los resultados de la encuesta del Ministerio de Sanidad fueron los siguientes: sobre 5400pacientes observados, el medicamento había dado lugar a numerosos problemas graves:
Despersonalización
Depresión.
Confusión mental.
Parestesias.
Agresividad.
Alucinaciones.
Se le pidió pues al Laboratorio Upjohn que incluyese advertencias en sus prospectos sobre estos efectos secundarios, cosa que no aceptó. En consecuencia el Ministerio de Sanidad prohibió su comercialización.
En 1982 el fármaco fue aprobado en Estados Unidos para su comercialización.
Pero no solo en Holanda el medicamento mostró sus efectos secundarios.
En Bélgica se realizó también una amplia encuesta que reconoció los peligros
de este producto y algo más tarde en Francia comenzaron a publicarse trabajos en el mismo sentido.
En noviembre de 1983, en la revista L’impatient de París, que es un mensual
de defensa y de información de los consumidores de cuidados médicos, leíamos
el testimonio del Sr. M. de París que había sido víctima de los efectos del Halción aunque sólo lo había tomado durante 2 días 20. El testimonio era el siguiente: “me volví violento, mis amigos lo notaron. Me volví vulgar, irascible, y no conseguía decidir el comienzo de mis vacaciones.... todo mi organismo sufría las consecuencias. No hablo ya de las pérdidas de memoria súbitas, de los temblores (y no bebo alcohol)..... daba vueltas totalmente en mis pensamientos.... tenía los nervios erizados, no dormía y me preguntaba si me había vuelto loco”.
Las reacciones de agresividad han sido señaladas también con otros fármacos
del mismo grupo (benzodiacepinas) tomadas a dosis altas o durante mucho tiempo21. Es lo que se denomina reacción paradójica.
Según el libro de referencia “Meyler’s efectos secundarios de los fármacos”, el Halción tiene una vida media de tres a cuatro horas. Este texto, de una de
las publicaciones mundiales más importantes sobre el tema, atribuye estos efectos paradójicos precisamente a esta característica. “ La mayoría de los sedantes, tales como los barbitúricos y el alcohol, no son específicos en cuanto a sus efectos y esto siempre ha sido reconocido. En un cierto número de casos, la sedación puede liberar una agresión. Aunque se cree que las benzodiazepinas son más específicas en sus acciones y poseen un pronunciado efecto anti-agresivo en los animales, sin
embargo se reconoce que tienen similares efectos paradójicos. Esto ocurre
tanto con la administración oral como con la parenteral y estos efectos van desde la locuacidad y la excitación, hasta la agresión o lleva a cometer actos antisociales:
dado que también puede darse la amnesia, pueden surgir problemas médicolegales”. Como veremos a continuación con el Halción estos problemas han desbordado todo lo previsto.
“ Una posible explicación para estas reacciones, prosigue el mismo texto, es
que se produce con un cambio rápido en la concentración del medicamento, lo
que es más probable que suceda con aquellas benzodiazepinas que mas rápidamente
se excretan y no tienen metabolitos activos persistentes tales como el Triazolam-Halción. Quizás relacionado con esto está el fenómeno del “insomnio de rebote”, que sucede con los hipnóticos benzodiazepinícos cuando se dejan de administrar22”.
En 1984, la revista L’impatient en su número 78 publicaba un artículo en el que conocíamos otros efectos secundarios inesperados del célebre Halción23.
En 1984, la revista L’impatient en
su número 78 publicaba un artículo en
el que conocíamos otros efectos secundarios
inesperados del célebre Halción23.
En este caso los problemas eran de
tipo legal y policiaco, pero los consumidores
del Halción se habían convertido
en víctimas y no ya en responsables
de agresiones o actos violentos. En
Francia habían aumentado de forma
sorprendente durante ese período delitos
en los cuales las víctimas habían
cometido actos que nuncan hubieran
realizado en estado normal. Habían sido
drogadas con benzodiacepinas, frecuentemente
añadidas al alcohol pero también
solas y habían olvidado lo que había
sucedido después. Las denuncias iban
desde la firma de cheques a desconocidos,
hasta violaciones. La encuesta policial
reveló que los productos utilizados
habían sido el triazolam (Halción) y el flunitracepam.
En el artículo, tenemos el testimonio
tipo de una persona que fue robada con
estos medicamentos. Se trataba de un
hombre de negocios belga que perdió
unos 68.000 francos suizos en talones
de cheques y cartas de crédito firmadas
por su propia mano aunque no podía
recordar ni cuándo, dónde, ni cómo lo
había hecho. “Todo comenzó la víspera
en un restaurante de los Campos Elíseos.
Un cliente entabló conversación con
él y se sentó en su mesa. La víctima tuvo
sin duda el error de abandonar durante
algunos instantes ésta y de terminar a
su vuelta el vino que había dejado. Diez
minutos más tarde, en el aparcamiento
en el cual había dejado su coche, blackout,
es decir, olvido total. Por la mañana
llegó a su hotel en un estado de confusión
mental completo. Sólo después
comprendió, con la policía, lo que había
sucedido...
Más tarde se supo que había auténticas
bandas organizadas en Marsella,
pero especialmente en París, algunas de
las cuales fueron finalmente detenidas
en 1983. Dos de estas bandas contaban
en su haber 20 casos de robos de este
tipo, según afirmó el comisario Boucher
de la brigada de estupefacientes.
Sorprendentemente, leyendo este artículo,
nos enteramos de que el caso no se
limitaba a Francia y que también se
habían señalado este tipo de delitos en
Grecia y en España con la particularidad
original de los delincuentes nacionales
de ser transmitido por el
morreo...”Spain is diferent”.
Lo más grave de este asunto, señala el
doctor Bernard Boyen, del centro antivenenos
de Marsella que ya había iniciado
la encuesta en 1983, es que
muchos de estos casos pasan desapercibidos
o son conocidos mucho después. En
efecto la amnesia y el olvido que sobrevienen
después de la toma de este producto
agravan la tendencia a la ocultación.
Catherine Sokolsky reconoce que
“mucho antes de que apareciera el Halción
ya se sabía que las benzodiacepinas
podían desencadenar reacciones paradójicas
ligadas al levantamiento de las
inhibiciones y así se han encontrado
relaciones entre la toma de dosis
pequeñas de benzodiacepinas y el robo o
las agresiones sexuales” 24.
El Halción tiene estos efectos de
sumisión y de desinhibición de la
voluntad, pero más intensos. La persona
que lo ha tomado, sin embargo, sigue
siendo capaz de actuar y frecuentemente
realiza actos que en circunstancias
normales hubieran sido impensables y
además luego los olvidan completamente,
lo que no siempre sucede con las
demás benzodiacepinas.
Las encuestas policiales y de los centros
antiveneno demostraron que las
víctimas que habían sido objetos de
abusos durante ese momento de amnesia
habían tomado siempre en contra de su
voluntad Halción 25.
Tal vez penseis que este tipo de
información no debería ser difundido...
esa fué exactamente la actitud de la
prensa y de la policía en Francia al
principio.
En un artículo publicado anteriormente
titulado “un medicamento útil a
los bandidos”, se señalaban ya una
decena de casos de este tipo sin especificar
el medicamento implicado26.
Pero la situación se hizo tan grave que
un año después el mismo periódico y
otros se veían obligados a advertir a los
consumidores del riesgo que corrían
dando nombres concretos de los productos
y publicando datos suministrados
por la policía.
La desinformación nunca es una protección
sino todo lo contrario. Un
público bien informado puede defenderse
mejor tanto de las agresiones médicas
como de las criminales.
En nuestro país se comercializó con
receta médica simple y su prospecto no
advierte de muchos de estos efectos
secundarios...y si creéis que los médicos
los conocen estáis completamente equivocados.
En su Vademecum de especialidades
farmacéuticas la mayoría de estos
problemas brillan por su ausencia, por
no hablar de la información que daban
los laboratorios en los prospectos destinados
al público siempre más recortada
y en un lenguaje incomprensible
para la gente ...
En realidad los laboratorios han
ocultado que había que aumentar las
dosis para conseguir los mismos efectos,
que producía habituación, y algunos
de los efectos secundarios tan graves
como los que han motivado su prohibición
en Holanda.
En síntesis el Halción puede producir:
Impotencia o frigidez, dolores de
cabeza, modificación del gusto, picores
y erupciones en la piel, visión turbia,
hipo, alergias, palpitaciones, dolores de
estómago, diarrea, náuseas, debilidad,
dolores musculares, atontamiento,
somnolencia, malestar, cambios en la
percepción sensorial incluyendo
umbral del dolor alterado, excitación,
ansiedad, depresión ( persistente
durante bastante tiempo después de
haber dejado de administrarse el medicamento.)
Anula los efectos de la píldora, lo que
puede ser muy divertido en el caso de
que hayais sido violada con ayuda de este
medicamento. Está contraindicado naturalmente
en el embarazo, en la insuficiencia
respiratoria severa, con el
alcohol e imposibilita la conducción
cuando se toma.
En los casos de sobredosificación se
han descrito estados de coma.
Otros efectos más graves (pero a las
dosis habituales) son: confusión, obnubilación,
crisis de agresividad, cuadros
de amnesia, sentimientos paranoicos,
despersonalización, alteración de la
percepción de la realidad, alucinaciones
graves, automutilación 27...
El Halción ha originado además problemas
médico- legales como lo
demuestra el hecho de que los jueces
holandeses no condenen a los responsables
de agresiones físicas que han tomado
este medicamento, pues su efecto
desencadenante de violencia injustificada
ha sido ampliamente demostrado en
los tribunales.
Su utilidad para los delincuentes, al
ayudarles a conseguir que sus víctimas
se sometan a sus deseos, pone el broche
final a esta lista de virtudes.
Se trata pues de una joya más que nos
ofrecen las multinacionales químicofarmacéuticas,
siempre tan preocupados
por nuestro bienestar y por adaptarnos
al modelo de sociedad que nos
imponen.
El regateo con las dosis:
Las dosis recomendadas han variado de
forma importante. Empezaron con 1
miligramo diario, luego se redujo a 0,5
miligramos pero, a partir de octubre de
1987, la dosis inicial máxima se redujo
a la mitad, 0,25 miligramos.
En España hubo que esperar a abril de
1989 para que la comisión de fármacovigilancia del Ministerio de Sanidad y
Consumo español se decidiese a reducir
la dosis en un 50%, pasando de 0,5
miligramos a 0,25.28
Una prueba más de la incompetencia y
lentitud de los burócratas del Ministerio
de Sanidad nacional.
Actualmente la dosificación del triazolam,
ha sido restringida todavía más,
a una dosis de 0,12 mg.29
Respuesta enviada a la revista Ciudadano
que nunca publicaron.
En la sección de sociedad de El País del jueves 5 de
enero de 1989, se hacía referencia a mi artículo, “el Halción,
un medicamento que le volverá loco30”, sin mencionar una
sola palabra de su contenido, pero sí las opiniones de diversos
individuos, anónimos unos y con nombre otros, que le quitaban
importancia al asunto.
Y el asunto debe ser importante cuando los ministerios de
sanidad de otros países han tomado cartas en él, prohibiendo
y retirando el fármaco y cuando la organización de consumidores
de España ha pedido lo mismo.
El Director General de Farmacia, Joaquín Bonal, afirmaba
que “no existen fundamentos científicos en qué basarse para
decir que este medicamento es más peligroso que otros de su
grupo”, así mismo varios psiquiatras de los que no se cita el
nombre, aseguran que el fármaco no es más peligroso que el
resto de las benzodiacepinas.
No ha opinado lo mismo el Ministerio de Sanidad holandés
que ha prohibido su comercialización desde hace unos diez
años. Aunque es cierto que muchas benzodiacepinas provocan
los mismos efectos que el Halción, ( y eso tampoco lo
conoce el consumidor) también lo es que las reacciones paradójicas,
es decir, reacciones de agresividad con un medicamento
que supuestamente debería tranquilizar al enfermo, las
alucinaciones, los estados paranoicos y de confusión mental
son más intensos con este medicamento.
En un próximo número de la revista Ciudadano podrán
ustedes leer un informe sobre los problemas que originan los
tranquilizantes nada tranquilizador. (este informe fue censurado
así como todos mis artículos previstos)
Por su parte, y como era de esperar, la directora del laboratorio
que lo comercializa afirma que mi artículo “contiene
inexactitudes, no se sostiene desde el punto de vista científico
y es totalmente tendencioso y deshonesto”. Sin embargo,y como es habitual cuando realizamos este tipo de trabajos,
cada dato tiene una referencia bibliográfica que figura en el
texto y está apoyado en informes publicados en el extranjero
desde hace años, algunos de los cuales, como el realizado en
1979 por el Ministerio de Sanidad holandés se basaba en un
estudio realizado sobre 5.400 pacientes que habían tomado
Halción, y en el cual se demostraba que el medicamento era
responsable de despersonalización, depresión, confusión
mental, agresividad y alucinaciones entre otros efectos graves,
lo cual motivó su retirada del mercado holandés.
Es comprensible que cada cual defienda sus garbanzos y
esto es válido tanto para la señora Maite Zamorano, directora
técnica de UPJOHN, como para los psiquiatras que recetan
Halción impunemente en nuestro país, y que a partir de ahora
se verán asediados por las preguntas de sus pacientes que
sin duda van a identificar muchas de las alteraciones que
padecen como consecuencia de semejante tratamiento.
Una ampliación de esta respuesta fue publicada en un
artículo por la Revista de Medicina Holística nº 16.
Es evidente que los que viven del negocio del Halción en
lugar de descalificaciones deberían aportar estudios y datos
no trucados como los de los habituales estudios financiados
por la industria farmacéutica. En este caso ni siquiera se
molestaron en aportar sus estadísticas fraudulentas.
En 1990 se vendieron en España
2.809.700 envases de Halción, la
mayor parte de ellos (2.328.000) con
receta de la Seguridad Social 31.
En una reunión de la Comisión de
Fármacovigilancia del Ministerio de
Sanidad y Consumo, celebrada en abril
de 1991, se optó por pedir al laboratorio
norteamericano Upjohn, un estudio
analítico con pacientes españoles...
José Félix Olaya, perteneciente a
dicha comisión, afirmaba que “tenemos
descritas varias reacciones de amnesia
hechas de forma espontánea por los
médicos, pero no hay un estudio analítico.
Sólo se han realizado tres estudios
de ese tipo en el mundo: en Canadá,
Estados Unidos y el del Reino Unido que
ha llevado a la retirada del fármaco
32”.
Analizando un sólo problema (la
amnesia) echaba tierra y pretendía
ignorar los estudios que confirmaban
miles de casos de efectos secundarios
mucho más graves descritos, por ejemplo,
el estudio del Ministerio de Sanidad
holandés precedentemente citado.
Pedir al laboratorio que vende un
fármaco tóxico un estudio sobre pacientes
españoles para evaluar los efectos
secundarios que pueden llevar a su
prohibición y a su retirada, con la consiguiente
pérdida de beneficios es una
burla. Especialmente si tenemos en
cuenta que el fármaco ya había sido
retirado en varios países.
Por si esto fuera poco, el portavoz de
la Comisión de Fármacovigilancia del
Ministerio de Sanidad aprovecha para
hacer una descarada propaganda del
Halción recitando como un loro sus
beneficios tal y como se describen en
los panfletos de su fabricante: “Está
indicado sólo como inductor al sueño,
siendo el medicamento registrado para
esa indicación que actúa más rápido.
Supongo que por eso se ha puesto a la
cabeza de estos fármacos en el mundo.
Al ser de acción ultrarrápida, a las seis
horas de tomarlo ha desaparecido del
organismo y no deja esa sensación de
somnolencia que caracteriza a otras
benzodiacepinas”33.
Sus declaraciones son sencillamente
una tomadura de pelo siniestra a los
contribuyentes que pagamos su sueldo.
Es también una muestra de la corrupción
de los organismos que pagamos
para que vigilen la seguridad de los
medicamentos que consumimos y una
prueba más de que en realidad se someten
a la dictadura de las multinacionales.
Halción y asesinatos
En 1991 los medios de comunicación
volvieron a hablar del Halción implicándolo
en asesinatos.
En un trabajo publicado en la Revista
de Medicina Holística nº 16 resumíamos
la situación en un artículo titulado:
¿Asesinar impunemente gracias al Halción
?34.
En agosto de 1991 la TV daba una
noticia poco frecuente en este medio.
Descubrían con sorpresa que el somnífero
más vendido en el mundo, el Halción
(triazolán) de los laboratorios
Upjohn, era excepcionalmente peligroso...
al mismo tiempo numerosos medios
de comunicación informaban de la
misma “novedad”...
El motivo de todo este despliegue
informativo era el caso de Ilo Grundberg
de 57 años que había asesinado a su
adorada madre a tiros, pero había sido
absuelta del crimen por haber tomado
Halción, y cuyos abogados presentaron
una demanda contra los laboratorios por
valor de 2.200 millones de pesetas.
Pero, sin duda os preguntareis ¿qué
ha pasado con el caso de la Sra. Ilo
Grundberg...?
Pues nada. No hubo juicio. Según
Newsweek, el laboratorio Upjhon llegó
a un “acuerdo amistoso” (y por
supuesto secreto) con ella, lo que evidentemente
apesta a soborno...
Por supuesto ni la TV ni la prensa
mencionaron que desde hacia más de 6
años veníamos intentando alertar a la
opinión pública sobre este tipo de efectos
secundarios.
Apenas unos meses antes, advertíamos
ya que este producto había sido
retirado en Francia por sus peligros35.
Publicamos un artículo36 sobre sus
efectos negativos respondiendo a las
afirmaciones tranquilizadoras que el
Director General de farmacia Joaquín
Bonal había hecho sobre su inocuidad en
el periódico El País, calcadas de las
afirmaciones de los laboratorios.
En este polémico artículo entre otros
datos, recordábamos que hacía más de
11 años que este medicamento había
sido retirado por el Ministerio de Sanidad
holandés a la vista de numerosos
casos de agresiones inmotivadas producidas
por el Halción, lo cual tampoco
era ninguna novedad, lo habíamos
escrito incluso mucho antes, en 1985
en nuestro libro “¿sabe usted lo que le
recetan?”.
A pesar de todas estas acusaciones
publicadas en nuestro libro, en la
revista Ciudadano y en nuestra propia
revista y las demandas abortadas de la
organización nacional de consumidores
citadas, los medios de comunicación
seguían afirmando que: “En España no
se han presentado acusaciones contra él
37”.
Eso es normal y confirma el papel
desinformador de los medios de comunicación.
Como lo es que haya personas
que tengan la desfachatez de seguir
haciendo las mismas declaraciones
tranquilizadoras.
En el caso de los laboratorios es comprensible
que mientan puesto que se
juegan los garbanzos: “Todas las benzodiacepinas
pueden tener efectos secundarios
y el triazolám es como cualquier
otro producto similar”
En el caso de algunos médicos
¿habría que pensar que también se los
juegan o simplemente que están desinformados? como el Dr. Santiago Kassen
adjunto de psiquiatría de la Paz, (ignoramos si es pariente del famoso cómico
del mismo nombre, de cualquier modo sus declaraciones son de risa) “el Halción
no produce más alteraciones significativas que otros fármacos similares38”.
Estas declaraciones se enfrentan no
sólo con el hecho de que el medicamento
haya sido retirado en varios países,
sino también con los mas de 2000 casos
de reacciones adversas al producto que
ha constatado la FDA (Agencia Federal de
Medicamentos Norteamericana) sólo en
los años 80.39
Hay que añadir que las reacciones
adversas a un medicamento comunicadas
son la punta de un iceberg. Las reacciones
adversas reales son mucho más
numerosas. Según el comisionado de la
FDA David Kessel sólo se informa del
uno por ciento de los casos de efectos
adversos40. Por lo tanto la cifra real
sería mucho mayor y se aproximaría a
200.000 casos.
En Octubre de 1991 el profesor de
Psiquiatría de la Universidad Autónoma
de Madrid y director del Centro de
Trastornos del Sueño, Antonio Vela
Bueno, se atrevía a enfrentarse con la
opinión ortodoxa y reconocía honestamente
que “no todas las benzodiacepinas,
sin embargo, tienen las mismas
propiedades químicas ni el mismo
margen de seguridad. Una de ellas,
usada como hipnótico, el triazolam
(Halción), presenta más problemas que
el resto. De hecho en Alemania e Italia,
hace muy pocos años, la dosis de 0,5
miligramos fue retirada del mercado
por decisión de las agencias gubernamentales.
A finales de los años setenta,
la dosis recomendada era de 1 miligramo
y en la actualidad es cuatro veces
menor (0,25 miligramos)... Todo ello
sin que se haya informado claramente a
pacientes y médicos de las razones de
dicha reducción de dosis. Las razones
científicas para ello abundan y van
desde las observaciones clínicas a los
estudios de investigación rigurosos. La
eficacia a la dosis señalada no está bien
confirmada...
de todos los
e f e c t o s
secundarios
del Halción,
los más preocupantes
por frecuentes
e
inesperados
por el
paciente son
la amnesia y
la hiperexcitabilidad
al día siguiente de su uso. La
existencia de éstos se ha negado sistemáticamente
o se ha minimizado por razones
ajenas al cuidado de los pacientes .... La
amnesia que produce este medicamento
además de ser muy frecuente (el 40%
de las ocasiones en que se usa, según un
estudio aparecido en la revista científica
británica “Lancet” este año), es
diferente de la que producen otras benzodiacepinas
porque pueden durar más
de lo que dura la presencia de triazolam
en la sangre. La ansiedad al día siguiente
está sobradamente documentada; el
último estudio en este sentido es uno del
profesor Oswald de Edimburgo de 1989.
Algunos pacientes sometidos a esta
medicación entraban en un proceso
depresivo o de ansiedad crónica. Incluso
llegaron a describirse casos de alucinaciones,
paranoias, automutilación
y crímenes. Los investigadores holandeses
contabilizaron hasta cien mil
casos con estas reacciones”.41
............................
CONTINUARÁ "LUCHADORAS DEL AGREAL/VERALIPRIDA/VERALIPRIDE"
¿OS SUENA A ALGO ?
Domicilio Fiscal: C/ Melíes, nº 50, Urbanización Santa María - 08800 - Vila Nova i la Geltrú - BARCELONA. NUESTRA JUNTA DIRECTIVA ESTÁ FORMADA POR: PRESIDENTA: FRANCISCA GIL QUINTANA-- TELF. 630-23-20-50 SECRETARIA: ROSARIO CARMONA JIMÉNEZ - TELF. 636-46-05-15 VICEPRESIDENTA: CONCEPCIÓN PÉREZ GONZÁLEZ. TESORERA: DOLORES ARTILES DEL PINO
lunes, 7 de junio de 2010
ACLIMAFEL/VERALIPRIDA "MENSAJE DESDE MEXICO

Hola soy Claudia.
Mi ginecólogo me recetó el Aclimafel hace dos años para los síntomas de la menopausia porque no eran hormonas, y me sentá muy bien hasta hace tres meses que me di cuenta que durante el periodo que descansaba me sentia muy deprimida, ansiosa, con taquicardias, triste con ganas de llorar todo el tiempo, migrañas muy seguido, insomnio y muy cansada. Fue cuando leí acerca de los efectos secundarios de este medicamento y decidí interrumpirlo inmediatamente, y me sentí morir, fue un infierno, me dio un ataque de pánico, esto me duró dos semanas,las peores de mi vida, acudí a mi dr. otra vez y no estuvo de acuerdo en que fueran sintomas debidos al medicamento y optó por darme Terapia de Remplazo Hormonal. Esto fué hace un mes y me siento un poco mejor. No quiero tomar antidepresivos, asi que si alguien sabe de algo que pueda ayudarme a sentirme mejor se los voy a agradecer muchisimo. Voy a dejar mis comentarios en la Cofepris. Gracias
...............................................
Amiga Luchadora del Aclimafel, tú dr. si que sabe lo que es el Aclimafel/Veraliprida "un Antipsicótico" que arruina la Salud y la Vida de cualquier mujer que lo tome.
No tenías que haberlo dejado "de repente" los Antipsícoticos/neurolepticos" nunca se pueden retirar así, solo como los médicos nos lo indiquen.
Las mujeres españolas que lo estabamos tomando hasta Septiembre de 2005 y cuando fuimos a las farmacias a comprar la caja del mes de Octubre "nos encontramos" que lo habían retirado, ni siquiera tuvimos la oportunidad de dejarlo poco a poco "nadie nos avisó" y luego ibamos a los médicos para que nos mandaran "otra alternativa de medicación" ni éllos mismos "conocian la Alerta de retirada del Agreal/Veraliprida. Algunos ni siquiera sabían que estuviera autorizado en España.
Claudia "nos pides algo imposible".
Las Secuelas que deja la "VERALIPRIDE/VERALIPRADA"
SON SEVERAS E IRREVERSIBLES y no existe "antídoto" solo tratamiento de por vida sintomático.
Tambien los tratamientos de "Terapia Hormonal Sustitutivos" pueden provocar secuelas "informáte" NO SE PUEDE TOMAR LARGO PLAZO.
Haces muy bien en exponer tu caso sobre el Aclimafel a COFREPIS.
Guarda toda la documentación médica del Aclimafel por si la llegaras necesitar.
Extiende a las mujeres de México que:
"QUE NO TOMEN NINGÚN MEDICAMENTO QUE CONTENGA DE "PRINCIPIO ACTIVO: VERALIPRIDA/VERALIPRIDE" COMO EL ACLIMAFEL.
NOS HA PASADO A NOSOTRAS "LAS LUCHADORAS DEL AGREAL" SANIDAD-MEDIOS DE COMUNICACIÓN-LABORATORIO" Lo que no le han contado
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Lo que no le han contado sobre los tranquilizantes y somníferos
ALFREDO EMBID FONFRÍA.
La siniestra historia del Halción.
Historia de nuestro trabajo sobre los tranquilizantes y somníferos.
Historia de los tranquilizantes,ansiolíticos, sedantes e hipnóticos.
¿Qué son los tranquilizantes?,
¿Son iguales todas las benzodiacepinas?
¿Cómo funcionan las benzodiacepinas?
Eficacia.Dosis.Efectos secundarios:Efectos paradójicos Efectos secundarios en los ancianos
Efectos secundarios en elembarazo
Efectos secundarios en lactantes
Efectos secundarios en niños
Contraindicaciones y advertencias
Asociaciones peligrosas.
Interacciones
Interferencias analíticas
Adicción a los
tranquilizantes
¿ Cuánto dura el “mono” ?
Un ejemplo de desinformación:
el Valium.
¿Por qué se recetan o se toman tranquilizantes?
¿Quién los toma?.
- Consumo de tranquilizantes
- las mujeres toman más tranquilizantes que los hombres
- más niños tranquilizados.
Cuestiones prácticas:
Cuestionario.
¿Dependo o no de mis tranquilizantes?
¿Cómo dejar de tomar tranquilizantes?
En qué momento dejar de
tomar tranquilizantes.
Otros métodos para combatir
la ansiedad y el estrés:
¿Porque aumenta el consumo de tranquilizantes en las sociedades
desarrolladas?
- El trabajo moderno como causa de enfermedad.
- El desempleo también es una fuente de estrés
La medicina nuevo opio del pueblo
Los consumidores se rebelan
Cuadros:
1 Benzodiacepinas de acción larga
2 Benzodiacepinas de acción corta
3 Algunas asociaciones que contienen benzadiacepinas
4. Principales benzodiazepinas y analogos semivida plasmática, metabolitos activos a nivel hepático y velocidad de absorción oral
La mayoría del grupo farmacológico de los tranquilizantes y somníferos son benzodiacepinas las cuales poseen efectos secundarios
importantes que han sido ocultados a los consumidores y a los profesionales por la industria que los comercializa.
Este trabajo incluye estudios comparativos de la información disponible desde los años 70 hasta el 2000.
Concluye que los tranquilizantes son drogas duras con fuerte potencial adictivo a corto plazo y con efectos secundarios muy
graves.
El trabajo analiza además las causas de su consumo y cómo abandonarlo.
Historia de nuestro trabajo sobre los tranquilizantes.
Las primeras versiones de este artículo vienen precedidas por una larga historia de dificultades que, en parte, ya relaté en una obra precedente.1
Aquí las voy a contar más ampliamente ya que ilustran el poder de la censura en los medios de comunicación que se suponen “ democráticos” y los mecanismos por los que se opera.
En este artículo actualizamos nuestras informaciones críticas y nuestras conclusiones iniciales elaboradas desde hace más de 20 años.
Originalmente nuestro trabajo sobre los tranquilizantes fue publicado como una sección que abordaba periódicamente
en diversos medios de comunicación lo que no se decía sobre los medicamentos de uso corriente.
La llamé deliberada y provocativamente:
“ ¿ Sabe usted lo que le recetan ? “.
Estaba destinada a los usuarios, consumidores,por eso fué elaborada en un lenguaje sencillo donde los términos médicos esotéricos eran traducidos sistemáticamente al lenguaje popular. Por ejemplo cefalea —> dolor de cabeza.
Estaba basada en fuentes que eran fundamentalmente publicaciones científicas elaboradas por prestigiosos expertos farmacólogos publicadas en la literatura ortodoxa internacional. Fundamentalmente
me basé en la voluminosa obra sobre los efectos indeseables de
los medicamentos dirigida por los profesores:
Dr. C. Heusghem. profesor de química médica y de toxicología de la facultad de Lieja y P. Lechat Profesor de farmacología de la facultad de medicina de Paris. El libro incluia además unos 36 colaboradores de credenciales ortodoxas igualmente incuestionables.
Comentemos que este libro no estaba al alcance de todo el mundo, (costaba unas 30.000 pts.) y que lamentablemente no ha sido actualizado ni reeditado, a pesar de ser una obra excelentemente documentada 2. A lo largo del tiempo consulté otros libros especializados como 3,4 así como obras generales 5
Pero desde el principio también utilicé las publicaciones de médicos que habian sido empleados de las indústria farmacéutica y luego se habian convertido en sus disidentes. Es decir en sus
críticos más temidos, como el Dr. Pradal en Francia 6,7,8,9.
Empecé a publicarla en el periódico de Tenerife “El Día” en 1979. Desde el comienzo su director, José Manuel de Pablo Coello se mostró reticente; en un principio iba a ser semanal, luego quincenal y luego mensual, etc. De cualquier modo se publicaron algunos artículos analizando el tranquilizante más vendido: el Valium y otros medicamentos peligrosos. La cosa acabó cuando
se presentaron en el periódico los representantes de la conocida multinacional farmacéutica Merck con objeto de poner una querella criminal contra el periódico y contra mí, pues según ellos,tras uno de mis artículos sobre el Inacid habían descendido sus ventas.
El subdirector Ricardo Acirón les aseguró que yo no volvería a escribir en “su” periódico con lo que concluyó esa etapa. Una cobarde bajada de pantalones ya que, como la historia demostró más tarde, la querella era una bravata y no hubieran podido ni siquiera plantearla, ya que nuestra documentación era y es siempre rigurosa.
Durante el año siguiente en que residí en Madrid le ofrecí la sección a la revista Ciudadano ya que se planteaba como una revista de defensa del consumidor.
La revista se mostró muy interesada por mi sección y de hecho la mantuvo durante todos los números que se publicaron en 1980.
Era una época de auge de la contrainformación.Revistas en las que yo
escribía como Alfalfa, El Ecologista, Transición o Ciudadano, cuestionaban el orden impuesto por las multinacionales.
Sin embargo, a mediados de año, no recuerdo exactamente la fecha, su
director Manolo Saco, me llamó para decirme que había recibido una carta del Ministerio de Sanidad prohibiendo mi sección. Ciudadano estaba dispuesto a seguir con ella a pesar de todo y a cubrirme legalmente siempre que la información que diese cada artículo estuviese justificada y se apoyase en fuentes bibliográficas científicas ya publicadas en el extranjero. Como en este último aspecto soy absolutamente riguroso accedí (gracias a ese rigor no estoy aún en la cárcel). Ciudadano, mejor dicho su abogado, envió a Sanidad una carta diciendo que la documentación en que se basaba la sección estaba a su disposición, que no nos inventábamos los datos (cosa que por otra parte el Ministerio sabía perfectamente) y seguimos adelante. La sección siguió publicándose. Incluso en algunos números llegué a publicar, aparte de la sección, dos reportajes más contra los medicamentos tóxicos de la medicina
ortodoxa.
A pesar de ello, ni el Ministerio de Sanidad, ni los laboratorios pudieron entablaron nunca ninguna demanda legal contra la revista o contra mí.
De pronto en noviembre de 1980 la revista desapareció misteriosamente sin dejar rastro. Los teléfonos no respondían, la dirección habia sido abandonada sin dejar otra y no pude encontrar ninguna información al respecto de lo que habia pasado. Fué como si al primer Ciudadano se lo hubiese tragado la tierra. Fin de la segunda etapa.
Simultáneamente todas la revistas radicalmente críticas, es decir aquellas que cuestionaban el creciente poder transnacional, desaparecieron. El embrión de la democracia informativa pasó al reino de las leyendas.
Años después Ciudadano reapareció con una plantilla “renovada”. Así que me presenté en Madrid y ofrecí esta sección a la nueva revista. En la entrevista su director Alfonso Palomar se mostró muy diplomático e interesado por mis trabajos y quedamos en que se los enviaría.
Así lo hice durante meses. Sin que uno solo de ellos se publicase. En su lugar, mes a mes, veía cómo se publicaban análisis exhaustivos, con estudios comparados de marcas, sobre temas tan importantes para la salud de los ciudadanos como la calidad de los sostenes ...
Mis artículos nunca se publicaron, lo que no es de extrañar si analizamos el contenido “ligth” del nuevo Ciudadano en relación con el del original.
Años después el director de Ciudadano Alfonso Palomar fue nombrado director de la agencia EFE. Ese ascenso es probablemente debido a sus méritos en la sumisión a la información promocionada por las grandes agencias multinacionales y su efectivo trabajo en la censura de las informaciones que cuestionan esa desinformación planificada para el aborregamiento de la población.
(El 90% de las palabras llamadas “información” proviene de 4 grandes
agencias de prensa (Associated Press, Reuter, EFE, France Press) 10
Entre tanto ofrecí la sección a la inicial revista Integral, en la que escribí diversos artículos, pero a pesar de considerarla interesante, nunca llegaron a publicarla. Lo mismo sucedió con mis artículos que denunciaban documentadamente pesticidas como el Temik prohibido en Alemania hasta para las flores pero autorizados en España para los cultivos de alimentos.11
La decisión de la revista de censurar mis artículos (a pesar de que iban avalados por informes oficiales de los organismos más competentes de Alemania) ya apuntaba a lo que sucedería con esta revista años más tarde y que culminó con la absorción de Integral por RBA Editores y la industria multinacional de la comunicación en los 90.
A principios de los 80 era evidente que la libertad de expresión era un fraude y que los grandes medios de comunicación habían aprendido a controlar efectivamente la disidencia.
Hartos de la maldita censura, decidimos aliarnos con los amigos editores e impresores de Ecotopía Ediciones de Tenerife y escribimos un libro que resumió nuestros trabajos publicados en esta sección con unos capítulos generales.
Este trabajo apareció hace 15 años en 1985, en el libro:
“ ¿ Sabe Vd. lo que le recetan ?, lo que no le han contado sobre los medicamentos que toma”12
En la página 166 de este libro advertía,ya en 1985, sobre los peligros de un nuevo medicamento, el Halción, que aún no estaba disponible en nuestro país. Pero esto iba cambiar pronto como ya conté anteriormente.
A finales de 1988 algunos amigos de Madrid me informaron de que Ciudadano tenía un nuevo director que venía del periódico Liberación (una experiencia que sólo duró algo más de un año en contraste con su homólogo francés que aún sigue publicándose).
De nuevo me presenté en la capital y le expuse el interés para los ciudadanos de conocer los efectos tóxicos de los medicamentos que se les ocultan. Le di datos de mis investigaciones sobre varios de ellos. Quedó especialmente fascinado por las evidencias que incriminaban a uno: el Halción. Le advertí de los riesgos ligados a su publicación, pero decidió publicar mi trabajo y planteamos toda futura una serie de artículos.
Mi primer reportaje sobre el Halción fué resaltado en portada y publicado en el número de enero de 1989 de Ciudadano
“Halción, un medicamento que puede volverle loco”.13
Al día siguiente de su publicación el director de Ciudadano me llamaba ingenuamente entusiasmado diciéndome que todos los medios de comunicación comentaban mi artículo.
Ciertamente, este trabajo provocó un revuelo considerable en toda la prensa.
La organización de consumidores OCU pidió su retirada. Todos los periódicos de más tirada publicaron artículos sobre el tema desde El País a ABC, pero ninguno se molestó en consultar al autor del artículo que había desencadenado la polémica, es decir a mí.
Sin embargo, sí publicaron las opiniones tranquilizadores de numerosos psiquiatras (que lo recetaban) y por supuesto los insultos de los responsables de los laboratorios (que lo fabricaban).
Incluso el Director General de Farmacia, Joaquín Bonal, se pringó bajándose los pantalones y mintiendo sin vergüenza “ el Halción no es más peligroso que el resto de las benzodiacepinas...”
Algo impresentable científicamente como demostraremos en este artículo.
Estas afirmaciones intentaban contrarrestar el revuelo que originó nuestro trabajo ampliamente documentado, bien atado en cuanto a sus fuentes.
Nos costó la censura y prohibición de todos nuestros trabajos para esa revista.
La prensa tampoco se molestó en publicar nuestra respuesta.
Por mi parte envié una respuesta (que transcribimos en este artículo) a los responsables de la revista Ciudadano para que la transmitieran a los medios de comunicación, cosa que nunca hicieron.
Como tampoco cumplieron su acuerdo de seguir publicando mis artículos, ni facilitaron mi contacto a las personas que lo solicitaron. Este fue el fin de mi segunda colaboración con ellos.
Posteriormente las evidencias sobre la toxicidad del Halción y de las benzodiacepinas han seguido acumulándose como veremos.
Esta historia es una muestra más de la “democracia informativa” que se practica en los países donde la prensa es “libre”.
.................
BUENO COMPAÑERAS LUCHADORAS DEL AGREAL DE TODA ESPAÑA.
CONTINUARÁ ES MUY INTERESANTE Y MUY EXTENSO.
"VAN TODAS A COMPROBAR" QUE POR CAUSA DEL AGREAL/VERALIPRIDA Y POR LOS "MEDICAMENTOS QUE TENEMOS QUE "TOMAR DE POR VIDA". SI ESTAMOS MAL Y MUY MAL "AÚN DÍA A DÍA"......
AH SE NOS PASABA:
¿RECIBIREMOS LA LLAMADA DEL MINISTERIO DE SANIDAD, PARA QUE NO SIGAMOS EXPONIENDO, LO QUE FALTA?.
Lo que no le han contado sobre los tranquilizantes y somníferos
ALFREDO EMBID FONFRÍA.
La siniestra historia del Halción.
Historia de nuestro trabajo sobre los tranquilizantes y somníferos.
Historia de los tranquilizantes,ansiolíticos, sedantes e hipnóticos.
¿Qué son los tranquilizantes?,
¿Son iguales todas las benzodiacepinas?
¿Cómo funcionan las benzodiacepinas?
Eficacia.Dosis.Efectos secundarios:Efectos paradójicos Efectos secundarios en los ancianos
Efectos secundarios en elembarazo
Efectos secundarios en lactantes
Efectos secundarios en niños
Contraindicaciones y advertencias
Asociaciones peligrosas.
Interacciones
Interferencias analíticas
Adicción a los
tranquilizantes
¿ Cuánto dura el “mono” ?
Un ejemplo de desinformación:
el Valium.
¿Por qué se recetan o se toman tranquilizantes?
¿Quién los toma?.
- Consumo de tranquilizantes
- las mujeres toman más tranquilizantes que los hombres
- más niños tranquilizados.
Cuestiones prácticas:
Cuestionario.
¿Dependo o no de mis tranquilizantes?
¿Cómo dejar de tomar tranquilizantes?
En qué momento dejar de
tomar tranquilizantes.
Otros métodos para combatir
la ansiedad y el estrés:
¿Porque aumenta el consumo de tranquilizantes en las sociedades
desarrolladas?
- El trabajo moderno como causa de enfermedad.
- El desempleo también es una fuente de estrés
La medicina nuevo opio del pueblo
Los consumidores se rebelan
Cuadros:
1 Benzodiacepinas de acción larga
2 Benzodiacepinas de acción corta
3 Algunas asociaciones que contienen benzadiacepinas
4. Principales benzodiazepinas y analogos semivida plasmática, metabolitos activos a nivel hepático y velocidad de absorción oral
La mayoría del grupo farmacológico de los tranquilizantes y somníferos son benzodiacepinas las cuales poseen efectos secundarios
importantes que han sido ocultados a los consumidores y a los profesionales por la industria que los comercializa.
Este trabajo incluye estudios comparativos de la información disponible desde los años 70 hasta el 2000.
Concluye que los tranquilizantes son drogas duras con fuerte potencial adictivo a corto plazo y con efectos secundarios muy
graves.
El trabajo analiza además las causas de su consumo y cómo abandonarlo.
Historia de nuestro trabajo sobre los tranquilizantes.
Las primeras versiones de este artículo vienen precedidas por una larga historia de dificultades que, en parte, ya relaté en una obra precedente.1
Aquí las voy a contar más ampliamente ya que ilustran el poder de la censura en los medios de comunicación que se suponen “ democráticos” y los mecanismos por los que se opera.
En este artículo actualizamos nuestras informaciones críticas y nuestras conclusiones iniciales elaboradas desde hace más de 20 años.
Originalmente nuestro trabajo sobre los tranquilizantes fue publicado como una sección que abordaba periódicamente
en diversos medios de comunicación lo que no se decía sobre los medicamentos de uso corriente.
La llamé deliberada y provocativamente:
“ ¿ Sabe usted lo que le recetan ? “.
Estaba destinada a los usuarios, consumidores,por eso fué elaborada en un lenguaje sencillo donde los términos médicos esotéricos eran traducidos sistemáticamente al lenguaje popular. Por ejemplo cefalea —> dolor de cabeza.
Estaba basada en fuentes que eran fundamentalmente publicaciones científicas elaboradas por prestigiosos expertos farmacólogos publicadas en la literatura ortodoxa internacional. Fundamentalmente
me basé en la voluminosa obra sobre los efectos indeseables de
los medicamentos dirigida por los profesores:
Dr. C. Heusghem. profesor de química médica y de toxicología de la facultad de Lieja y P. Lechat Profesor de farmacología de la facultad de medicina de Paris. El libro incluia además unos 36 colaboradores de credenciales ortodoxas igualmente incuestionables.
Comentemos que este libro no estaba al alcance de todo el mundo, (costaba unas 30.000 pts.) y que lamentablemente no ha sido actualizado ni reeditado, a pesar de ser una obra excelentemente documentada 2. A lo largo del tiempo consulté otros libros especializados como 3,4 así como obras generales 5
Pero desde el principio también utilicé las publicaciones de médicos que habian sido empleados de las indústria farmacéutica y luego se habian convertido en sus disidentes. Es decir en sus
críticos más temidos, como el Dr. Pradal en Francia 6,7,8,9.
Empecé a publicarla en el periódico de Tenerife “El Día” en 1979. Desde el comienzo su director, José Manuel de Pablo Coello se mostró reticente; en un principio iba a ser semanal, luego quincenal y luego mensual, etc. De cualquier modo se publicaron algunos artículos analizando el tranquilizante más vendido: el Valium y otros medicamentos peligrosos. La cosa acabó cuando
se presentaron en el periódico los representantes de la conocida multinacional farmacéutica Merck con objeto de poner una querella criminal contra el periódico y contra mí, pues según ellos,tras uno de mis artículos sobre el Inacid habían descendido sus ventas.
El subdirector Ricardo Acirón les aseguró que yo no volvería a escribir en “su” periódico con lo que concluyó esa etapa. Una cobarde bajada de pantalones ya que, como la historia demostró más tarde, la querella era una bravata y no hubieran podido ni siquiera plantearla, ya que nuestra documentación era y es siempre rigurosa.
Durante el año siguiente en que residí en Madrid le ofrecí la sección a la revista Ciudadano ya que se planteaba como una revista de defensa del consumidor.
La revista se mostró muy interesada por mi sección y de hecho la mantuvo durante todos los números que se publicaron en 1980.
Era una época de auge de la contrainformación.Revistas en las que yo
escribía como Alfalfa, El Ecologista, Transición o Ciudadano, cuestionaban el orden impuesto por las multinacionales.
Sin embargo, a mediados de año, no recuerdo exactamente la fecha, su
director Manolo Saco, me llamó para decirme que había recibido una carta del Ministerio de Sanidad prohibiendo mi sección. Ciudadano estaba dispuesto a seguir con ella a pesar de todo y a cubrirme legalmente siempre que la información que diese cada artículo estuviese justificada y se apoyase en fuentes bibliográficas científicas ya publicadas en el extranjero. Como en este último aspecto soy absolutamente riguroso accedí (gracias a ese rigor no estoy aún en la cárcel). Ciudadano, mejor dicho su abogado, envió a Sanidad una carta diciendo que la documentación en que se basaba la sección estaba a su disposición, que no nos inventábamos los datos (cosa que por otra parte el Ministerio sabía perfectamente) y seguimos adelante. La sección siguió publicándose. Incluso en algunos números llegué a publicar, aparte de la sección, dos reportajes más contra los medicamentos tóxicos de la medicina
ortodoxa.
A pesar de ello, ni el Ministerio de Sanidad, ni los laboratorios pudieron entablaron nunca ninguna demanda legal contra la revista o contra mí.
De pronto en noviembre de 1980 la revista desapareció misteriosamente sin dejar rastro. Los teléfonos no respondían, la dirección habia sido abandonada sin dejar otra y no pude encontrar ninguna información al respecto de lo que habia pasado. Fué como si al primer Ciudadano se lo hubiese tragado la tierra. Fin de la segunda etapa.
Simultáneamente todas la revistas radicalmente críticas, es decir aquellas que cuestionaban el creciente poder transnacional, desaparecieron. El embrión de la democracia informativa pasó al reino de las leyendas.
Años después Ciudadano reapareció con una plantilla “renovada”. Así que me presenté en Madrid y ofrecí esta sección a la nueva revista. En la entrevista su director Alfonso Palomar se mostró muy diplomático e interesado por mis trabajos y quedamos en que se los enviaría.
Así lo hice durante meses. Sin que uno solo de ellos se publicase. En su lugar, mes a mes, veía cómo se publicaban análisis exhaustivos, con estudios comparados de marcas, sobre temas tan importantes para la salud de los ciudadanos como la calidad de los sostenes ...
Mis artículos nunca se publicaron, lo que no es de extrañar si analizamos el contenido “ligth” del nuevo Ciudadano en relación con el del original.
Años después el director de Ciudadano Alfonso Palomar fue nombrado director de la agencia EFE. Ese ascenso es probablemente debido a sus méritos en la sumisión a la información promocionada por las grandes agencias multinacionales y su efectivo trabajo en la censura de las informaciones que cuestionan esa desinformación planificada para el aborregamiento de la población.
(El 90% de las palabras llamadas “información” proviene de 4 grandes
agencias de prensa (Associated Press, Reuter, EFE, France Press) 10
Entre tanto ofrecí la sección a la inicial revista Integral, en la que escribí diversos artículos, pero a pesar de considerarla interesante, nunca llegaron a publicarla. Lo mismo sucedió con mis artículos que denunciaban documentadamente pesticidas como el Temik prohibido en Alemania hasta para las flores pero autorizados en España para los cultivos de alimentos.11
La decisión de la revista de censurar mis artículos (a pesar de que iban avalados por informes oficiales de los organismos más competentes de Alemania) ya apuntaba a lo que sucedería con esta revista años más tarde y que culminó con la absorción de Integral por RBA Editores y la industria multinacional de la comunicación en los 90.
A principios de los 80 era evidente que la libertad de expresión era un fraude y que los grandes medios de comunicación habían aprendido a controlar efectivamente la disidencia.
Hartos de la maldita censura, decidimos aliarnos con los amigos editores e impresores de Ecotopía Ediciones de Tenerife y escribimos un libro que resumió nuestros trabajos publicados en esta sección con unos capítulos generales.
Este trabajo apareció hace 15 años en 1985, en el libro:
“ ¿ Sabe Vd. lo que le recetan ?, lo que no le han contado sobre los medicamentos que toma”12
En la página 166 de este libro advertía,ya en 1985, sobre los peligros de un nuevo medicamento, el Halción, que aún no estaba disponible en nuestro país. Pero esto iba cambiar pronto como ya conté anteriormente.
A finales de 1988 algunos amigos de Madrid me informaron de que Ciudadano tenía un nuevo director que venía del periódico Liberación (una experiencia que sólo duró algo más de un año en contraste con su homólogo francés que aún sigue publicándose).
De nuevo me presenté en la capital y le expuse el interés para los ciudadanos de conocer los efectos tóxicos de los medicamentos que se les ocultan. Le di datos de mis investigaciones sobre varios de ellos. Quedó especialmente fascinado por las evidencias que incriminaban a uno: el Halción. Le advertí de los riesgos ligados a su publicación, pero decidió publicar mi trabajo y planteamos toda futura una serie de artículos.
Mi primer reportaje sobre el Halción fué resaltado en portada y publicado en el número de enero de 1989 de Ciudadano
“Halción, un medicamento que puede volverle loco”.13
Al día siguiente de su publicación el director de Ciudadano me llamaba ingenuamente entusiasmado diciéndome que todos los medios de comunicación comentaban mi artículo.
Ciertamente, este trabajo provocó un revuelo considerable en toda la prensa.
La organización de consumidores OCU pidió su retirada. Todos los periódicos de más tirada publicaron artículos sobre el tema desde El País a ABC, pero ninguno se molestó en consultar al autor del artículo que había desencadenado la polémica, es decir a mí.
Sin embargo, sí publicaron las opiniones tranquilizadores de numerosos psiquiatras (que lo recetaban) y por supuesto los insultos de los responsables de los laboratorios (que lo fabricaban).
Incluso el Director General de Farmacia, Joaquín Bonal, se pringó bajándose los pantalones y mintiendo sin vergüenza “ el Halción no es más peligroso que el resto de las benzodiacepinas...”
Algo impresentable científicamente como demostraremos en este artículo.
Estas afirmaciones intentaban contrarrestar el revuelo que originó nuestro trabajo ampliamente documentado, bien atado en cuanto a sus fuentes.
Nos costó la censura y prohibición de todos nuestros trabajos para esa revista.
La prensa tampoco se molestó en publicar nuestra respuesta.
Por mi parte envié una respuesta (que transcribimos en este artículo) a los responsables de la revista Ciudadano para que la transmitieran a los medios de comunicación, cosa que nunca hicieron.
Como tampoco cumplieron su acuerdo de seguir publicando mis artículos, ni facilitaron mi contacto a las personas que lo solicitaron. Este fue el fin de mi segunda colaboración con ellos.
Posteriormente las evidencias sobre la toxicidad del Halción y de las benzodiacepinas han seguido acumulándose como veremos.
Esta historia es una muestra más de la “democracia informativa” que se practica en los países donde la prensa es “libre”.
.................
BUENO COMPAÑERAS LUCHADORAS DEL AGREAL DE TODA ESPAÑA.
CONTINUARÁ ES MUY INTERESANTE Y MUY EXTENSO.
"VAN TODAS A COMPROBAR" QUE POR CAUSA DEL AGREAL/VERALIPRIDA Y POR LOS "MEDICAMENTOS QUE TENEMOS QUE "TOMAR DE POR VIDA". SI ESTAMOS MAL Y MUY MAL "AÚN DÍA A DÍA"......
AH SE NOS PASABA:
¿RECIBIREMOS LA LLAMADA DEL MINISTERIO DE SANIDAD, PARA QUE NO SIGAMOS EXPONIENDO, LO QUE FALTA?.
NorLevo "PINDORA DEL DÍA DESPUES" REACCION MUY GRAVE

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Soy una mujer de 38 años.
Al dia siguiente de tomar la pastilla NorLevo empece a notar dolor debajo de las costillas,que dia a dia se iba acrecentado hasta hacerse insoportable. El medico de cabecera pidió un analisis de orina y me dijo que todo estaba en orden,pero yo cada vez me iba encontrando peor.
A dia de hoy y con ayuda de la kinesiologia,todavia me estoy recuperando de mi autentico diagnóstico:
Una crisis muy grave de higado.
...............................................
AMIGA: BIEN TÚ MÉDICO O EN LA FARMACIA QUE LA COMPRASTES "QUE TE HAGAN UNA "TARJETA AMARILLA" PARA QUE LA ENVIEN A "FARMACOVIGILANCIA", ASI QUEDARÁ CONSTANCIA DE TU GRAVISIMA SECUELA DE HIGADO.
NO OLVIDES DE QUE A TÍ TE DÉN UNA "COPIA FIRMADA Y SELLADO" DE DICHA TARJETA AMARILLA.
ESTÁN EN LA OBLIGACIÓN DE HACERTELO.
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