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Un jurado de Kentucky, ha golpeado a la farmacéutica británica AstraZeneca PLC con un veredicto de $ 14,7 millones en un caso que afirma que la compañía infló sus precios de los medicamentos recetados para los reembolsos de Medicaid. El Procurador General de Jack Conway, dijo en un comunicado que está contento de la oficina fue capaz de recuperar el dinero para el programa de Medicaid de Kentucky.
El programa de Medicaid calcula sus tasas de reembolso de medicamentos basados en los precios medios publicados por mayor. La fiscalía alegó AstraZeneca (AZN - news - people) infla los precios publicados.
Un portavoz de la compañía, dijo en un comunicado que Wilmington, Delaware-AstraZeneca basado su decepción por la decisión del jurado. Woodin dijo que la compañía cree que las afirmaciones son infundadas y está buscando opciones, incluida la apelación. La Corte Suprema de Alabama está considerando una apelación de una sentencia en contra de la empresa en otro de medicamentos de Medicaid exagerada demanda por fraude de precios. Un jurado de Montgomery en 2008 que otorgan al Estado $ 215 millones en daños y perjuicios. El juez de circuito del condado de Montgomery Charles Price redujo la indemnización a $ 160 millones.
Domicilio Fiscal: C/ Melíes, nº 50, Urbanización Santa María - 08800 - Vila Nova i la Geltrú - BARCELONA. NUESTRA JUNTA DIRECTIVA ESTÁ FORMADA POR: PRESIDENTA: FRANCISCA GIL QUINTANA-- TELF. 630-23-20-50 SECRETARIA: ROSARIO CARMONA JIMÉNEZ - TELF. 636-46-05-15 VICEPRESIDENTA: CONCEPCIÓN PÉREZ GONZÁLEZ. TESORERA: DOLORES ARTILES DEL PINO
viernes, 16 de octubre de 2009
El cerebro sufre : diganoslo a mujeres del Agreal/Veraliprida
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Ya son 25 suicidios de empleados de la empresa.
Un nuevo suicidio en Telecom Francia.
15.10.09
Otro empleado de France Telecom, un ingeniero de 48 años, se suicidó hoy en Lannion (noroeste de Francia), elevando a 25 el número de trabajadores del gigante francés de las telecomunicaciones que se quita la vida desde febrero de 2008. El hombre, que estaba en licencia médica desde hace un mes, se colgó en su casa, indicó la dirección de la empresa.
Hoy se concretó el suicidio N° 25 y ayer en en Marsella, otro empleado de France Telecom, un hombre de 54 años, que también estaba de baja médica, intentó colgarse, pero los bomberos lograron salvaron.
La causa de tanto suicidio es una pregunta sin respuesta en Francia: unos creen que se debe a la inestabilidad de la empresa, que fue privatizada en 1998 y por esa razón se han perdido unos 40 mil empleos, mientras que la dirección de la compañía considera que los suicidios no están fuera de lo normal si se tome en cuenta que France Telecom cuenta con cien mil empleados y que en el país europeo hay una tasa de suicidios de 26 por cada cien mil habitantes.
Desde que asumió como vicepresidente y 2° hombre fuerte de France Telecom en el 2008 Lois Pierre Wenes, de 60 años de edad, que hacía 7 que estaba en la compañía, puso en marcha una política de reestructuración que trajo un muy mal clima laboral y a partir de allí comenzó está ola de suicidios que parece no terminar a pesar que Wenes renunció el mes pasado. En su lugar fue designado Stephane Richard allegado al Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy
Apareció en Internet un video que revela los modos inapropiados del director general de la empresa, Didier Lombard, que por ahora tiene apoyo del gobierno y sigue en su puesto.
El video está causando polémicas, como hace algunos días palabras del propio Lombard, que habló de una "moda" de los suicidios. El director tuvo que disculparse luego públicamente, y ahora la oposición pide su renuncia.
Unos 18 millones de europeos padecen síntomas físicos causados por el estrés, Los suicidios en France Telecom han despertado temor por la salud mental en el trabajo .
Los 25 suicidios registrados entre empleados de France Telecom han hecho saltar todas las alarmas en el país galo, que ha empezado a mirar de reojo la salud mental de sus trabajadores. ¿Puede un trabajo estresante conducir por sí solo a tomar esa decisión?
El estrés no es algo malo en sí mismo. Se trata de un mecanismo capaz de desencadenar una serie de respuestas de alerta en el organismo, necesarias para su propia supervivencia. "Activamos ciertos elementos para poder procesar más deprisa, por ejemplo", explica Antonio Cano, psicólogo y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. "Probablemente en Atapuerca, antes de salir a cazar, también estuviesen estresados", aventura José Luis Marín, presidente de la Sociedad de Medicina Psicosomática y Psicología.
El problema surge cuando ese proceso dura demasiado tiempo. "Si pasamos dos años con un trabajo excesivo, y no obtenemos resultados satisfactorios", pone Cano como ejemplo, esos elementos de alerta naturales se cronifican, y sitúan a nuestro organismo en un estrés permanente que nos va mellando poco a poco a través de diversos frentes.
Varios tipos de trastornos Ansiedad, cefalea, dolores musculares, palpitaciones, irritabilidad, abuso de sustancias, insomnio, trastornos digestivos sin causa aparente, resfriados continuos, herpes y aftas bucales, alteraciones de la piel, caída del cabello, depresión, úlceras, cardiopatías... Si usted se identifica con alguno de estos elementos, probablemente esté siendo ya víctima de los numerosos efectos secundarios del estrés crónico.
De hecho, el escenario de suicidios múltiples de France Telecom es la excepción. Lo más habitual, señala Cano, es que el estrés vaya generando una espiral ascendente en la que primero surge la ansiedad, después las somatizaciones y los problemas físicos de origen difuso y, en el último peldaño (si no se toman medidas a tiempo), la depresión y otros trastornos mentales. "Un trabajo estresante por sí solo no conduce al suicidio", tranquiliza.
Las encuestas señalan que el 28% de los trabajadores considera que su trabajo es bastante o muy estresante (unas cifras algo más altas en las mujeres), pero sólo un 5,7% tiene tres o más síntomas de estrés cuando se desciende a un nivel más concreto en un listado de patologías. Y sólo un 2,3% ha acudido al médico a causa de este problema.
Por eso, más que dar cifras de la gente que vive estresada (UGT habla del 75% de los empleados, según una encuesta a 4.500 trabajadores), resulta más fácil medir sus consecuencias en forma de trastornos concretos.
Y como explica el doctor Francisco Ferre, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, el libro verde de la Unión Europea indica que el 6,3% de los europeos (unos 18 millones de personas) tiene trastornos somatomorfos, es decir, inespecíficos. "Mucho menos habitual es que el estrés desencadene respuestas agudas, como una crisis de pánico o un suicidio".
Se calcula, por ejemplo, que entre un 10% y un 20% de la población adulta sufre bruxismo, un característico rechinar de dientes nocturno provocado por una acumulación de estrés que se libera mientras dormimos. Un problema que puede llegar a causar la caída de los dientes con el paso del tiempo y que, como reconoce el doctor Ángel González, profesor titular de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, cada vez afecta más a menores de 20 años.
Por su parte, en los servicios de Digestivo están ya acostumbrados a atender a pacientes sin una causa fisiológica para sus problemas de colon irritable, estreñimiento, reflujo, diarreas frecuentes... "La mitad de los casos que llegan aquí no tiene un diagnóstico aparente, y eso que sólo vemos la punta del iceberg", reconocen a dúo los doctores Fernando Azpiroz y Javier Santos, jefe de servicio y adjunto respectivamente de esta especialidad en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
Calculan que el 30% de la población padece estos síntomas inespecíficos, "pero sólo un tercio de ellos llega finalmente a la consulta, y cada vez son más jóvenes". A veces, el rosario de pruebas a las que se someten estas personas tratando de descartar una causa física (un cáncer, por ejemplo), no responde más que a un intento de convencerle con datos de que no tiene nada.
Fármacos o terapia.
La pregunta entonces es, ¿cuándo se convierte un nivel más o menos tolerable de estrés en algo patológico? ¿Cuándo hay que buscar ayuda? "Si el paciente hace una vida normal, no hay necesidad de tratamiento", resume el doctor Jesús de la Gándara jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos. Pero si el problema nos impide comer, dormir o trabajar, tal vez la cosa sea algo más seria.
"Si un pequeño empresario que se ha quedado sin trabajo, llega a mi consulta y bebe mucho alcohol, y además ha tomado la determinación de venir a verme; entonces sí necesita tratamiento farmacológico para contrarrestar la automedicación que él se ha impuesto", sintetiza a modo de ejemplo. "En la mayoría de los casos no hay que usar tratamiento", coincide el doctor Ferre, "pero hay ocasiones en las que un determinado nivel de estrés impide hacer una vida normal... Y es el psiquiatra quien debe establecer ese umbral".
Para estas situaciones existe un amplio arsenal de ansiolíticos y antidepresivos y estos especialistas no se muestran reacios a ofrecerlos en los casos en que los síntomas están interfiriendo en la vida diaria del paciente ("hay que ser juiciosos, pero no privar de sus ventajas a quien lo necesita"). Sin embargo, para el resto de estresados, ofrecen recetas mucho más sencillas: ejercicio, dieta sana, un aminoácido como la Dextro Fenilalanina que ayuda a mejorar el ánimo por ser un precursor de neurotransmisores y diversas terapias (desde la psicológica hasta el yoga, pasando por desconectar el móvil algunas horas o escuchar una buena música).
De hecho, como sugiere el doctor Marín, el riesgo que se corre con el empleo de fármacos es que se conviertan en otra fuente de ansiedad para el paciente, que ve cómo sus síntomas no desaparecen sólo por tomar una pastilla. "La medicación no cura nada, puede ser útil en los casos graves, pero el manejo fundamental debe ser psicológico". Aunque el abanico de posibles terapias cognitivo-conductuales es tan amplio que "a veces, lo difícil es seleccionar la terapia adecuada para cada paciente", admite.
Antonio Cano pone como ejemplo la medida que se ha tomado recientemente en el Reino Unido, donde las autoridades han decidido contratar a 3.000 psicólogos para atender los trastornos de ansiedad en Atención Primaria. "Hay casos que tienen remedio con 12 sesiones de terapia; éste es el sendero que nos marca la ciencia y España tarde o temprano tendrá que adoptar una medida similar. Porque es mucho más efectivo y tiene menos efectos que permanecer durante décadas en tratamiento con ansiolíticos".
El cerebro sufre
Como explica el profesor de la Universidad Complutense, Juan Carlos Leza, jefe de uno de los grupos del CIBERSAM (Centro de Investigación en Red de Salud Mental), en los casos de estrés muy grave (bien por intensidad o por duración), se pueden llegar incluso a destruir neuronas, tal y como se ha observado en modelos animales, o a disminuir el volumen de ciertas áreas cerebrales, como se ve en humanos.
"Una de las posibles causas es que hay una inflamación no bien regulada por el cerebro y estamos tratando de estudiar el porqué de estos mecanismos neuroinflamatorios con el objetivo de dar con posibles dianas terapéuticas".
El profesor Brian Leonard titular de la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de medicina de Irlanda, refiere que el stress inflama y se debe indicar un aumento del consumo de ácidos grasos Omega 3, que se pueden recomendar a través del mayor consumo de pescado fresco, o con 60 gotas de Omega 3 Natural con Vitamina e natural para neutralizar la fácil oxidación que sufren los ácidos Omega 3.
Para ello se están utilizando análisis de sangre o técnicas de imagen para observar, por ejemplo, cómo perjudica el estrés al metabolismo de las neuronas (que reciben menos glucosa de la que necesitan). Además, "tratamos de identificar proteínas en las células que podrían frenar esta señalización inflamatoria y mejorar la capacidad metabólica de individuos con estrés".
De momento no se sabe con certeza si los estresados nacen o se hacen, aunque como sugiere el doctor Javier Santos, parece que existe una cierta base genética que hace a algunos individuos más vulnerables a padecerlo que otros. "Pero eso por sí sólo no es suficiente, la causa del problema es heterogénea", apunta.
Además, como sugiere el doctor Marín, hay personas que toleran mejor las situaciones de presión, porque disponen de mejores recursos psicológicos para afrontarlo. Como él mismo concluye, hay factores estresantes que no pueden eliminarse, "como el paro o el pago de la hipoteca", pero sí podrían aliviarse con una dieta sana, ejercicio físico "y un poco de organización, porque a veces somos maestros en el arte de amargarnos y complicarnos la vida".
yo que envio esta noticia y que por el Agreal/Veraliprida, llevo tratamiento crónico, llevo muchos muchisimos días, semanas que tambien quiero "irme de este mundo".
así no puedo continuar viviendo, no tienen ni la más remota idea de es "como vivir así"
Ya son 25 suicidios de empleados de la empresa.
Un nuevo suicidio en Telecom Francia.
15.10.09
Otro empleado de France Telecom, un ingeniero de 48 años, se suicidó hoy en Lannion (noroeste de Francia), elevando a 25 el número de trabajadores del gigante francés de las telecomunicaciones que se quita la vida desde febrero de 2008. El hombre, que estaba en licencia médica desde hace un mes, se colgó en su casa, indicó la dirección de la empresa.
Hoy se concretó el suicidio N° 25 y ayer en en Marsella, otro empleado de France Telecom, un hombre de 54 años, que también estaba de baja médica, intentó colgarse, pero los bomberos lograron salvaron.
La causa de tanto suicidio es una pregunta sin respuesta en Francia: unos creen que se debe a la inestabilidad de la empresa, que fue privatizada en 1998 y por esa razón se han perdido unos 40 mil empleos, mientras que la dirección de la compañía considera que los suicidios no están fuera de lo normal si se tome en cuenta que France Telecom cuenta con cien mil empleados y que en el país europeo hay una tasa de suicidios de 26 por cada cien mil habitantes.
Desde que asumió como vicepresidente y 2° hombre fuerte de France Telecom en el 2008 Lois Pierre Wenes, de 60 años de edad, que hacía 7 que estaba en la compañía, puso en marcha una política de reestructuración que trajo un muy mal clima laboral y a partir de allí comenzó está ola de suicidios que parece no terminar a pesar que Wenes renunció el mes pasado. En su lugar fue designado Stephane Richard allegado al Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy
Apareció en Internet un video que revela los modos inapropiados del director general de la empresa, Didier Lombard, que por ahora tiene apoyo del gobierno y sigue en su puesto.
El video está causando polémicas, como hace algunos días palabras del propio Lombard, que habló de una "moda" de los suicidios. El director tuvo que disculparse luego públicamente, y ahora la oposición pide su renuncia.
Unos 18 millones de europeos padecen síntomas físicos causados por el estrés, Los suicidios en France Telecom han despertado temor por la salud mental en el trabajo .
Los 25 suicidios registrados entre empleados de France Telecom han hecho saltar todas las alarmas en el país galo, que ha empezado a mirar de reojo la salud mental de sus trabajadores. ¿Puede un trabajo estresante conducir por sí solo a tomar esa decisión?
El estrés no es algo malo en sí mismo. Se trata de un mecanismo capaz de desencadenar una serie de respuestas de alerta en el organismo, necesarias para su propia supervivencia. "Activamos ciertos elementos para poder procesar más deprisa, por ejemplo", explica Antonio Cano, psicólogo y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés. "Probablemente en Atapuerca, antes de salir a cazar, también estuviesen estresados", aventura José Luis Marín, presidente de la Sociedad de Medicina Psicosomática y Psicología.
El problema surge cuando ese proceso dura demasiado tiempo. "Si pasamos dos años con un trabajo excesivo, y no obtenemos resultados satisfactorios", pone Cano como ejemplo, esos elementos de alerta naturales se cronifican, y sitúan a nuestro organismo en un estrés permanente que nos va mellando poco a poco a través de diversos frentes.
Varios tipos de trastornos Ansiedad, cefalea, dolores musculares, palpitaciones, irritabilidad, abuso de sustancias, insomnio, trastornos digestivos sin causa aparente, resfriados continuos, herpes y aftas bucales, alteraciones de la piel, caída del cabello, depresión, úlceras, cardiopatías... Si usted se identifica con alguno de estos elementos, probablemente esté siendo ya víctima de los numerosos efectos secundarios del estrés crónico.
De hecho, el escenario de suicidios múltiples de France Telecom es la excepción. Lo más habitual, señala Cano, es que el estrés vaya generando una espiral ascendente en la que primero surge la ansiedad, después las somatizaciones y los problemas físicos de origen difuso y, en el último peldaño (si no se toman medidas a tiempo), la depresión y otros trastornos mentales. "Un trabajo estresante por sí solo no conduce al suicidio", tranquiliza.
Las encuestas señalan que el 28% de los trabajadores considera que su trabajo es bastante o muy estresante (unas cifras algo más altas en las mujeres), pero sólo un 5,7% tiene tres o más síntomas de estrés cuando se desciende a un nivel más concreto en un listado de patologías. Y sólo un 2,3% ha acudido al médico a causa de este problema.
Por eso, más que dar cifras de la gente que vive estresada (UGT habla del 75% de los empleados, según una encuesta a 4.500 trabajadores), resulta más fácil medir sus consecuencias en forma de trastornos concretos.
Y como explica el doctor Francisco Ferre, jefe del servicio de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, el libro verde de la Unión Europea indica que el 6,3% de los europeos (unos 18 millones de personas) tiene trastornos somatomorfos, es decir, inespecíficos. "Mucho menos habitual es que el estrés desencadene respuestas agudas, como una crisis de pánico o un suicidio".
Se calcula, por ejemplo, que entre un 10% y un 20% de la población adulta sufre bruxismo, un característico rechinar de dientes nocturno provocado por una acumulación de estrés que se libera mientras dormimos. Un problema que puede llegar a causar la caída de los dientes con el paso del tiempo y que, como reconoce el doctor Ángel González, profesor titular de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, cada vez afecta más a menores de 20 años.
Por su parte, en los servicios de Digestivo están ya acostumbrados a atender a pacientes sin una causa fisiológica para sus problemas de colon irritable, estreñimiento, reflujo, diarreas frecuentes... "La mitad de los casos que llegan aquí no tiene un diagnóstico aparente, y eso que sólo vemos la punta del iceberg", reconocen a dúo los doctores Fernando Azpiroz y Javier Santos, jefe de servicio y adjunto respectivamente de esta especialidad en el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
Calculan que el 30% de la población padece estos síntomas inespecíficos, "pero sólo un tercio de ellos llega finalmente a la consulta, y cada vez son más jóvenes". A veces, el rosario de pruebas a las que se someten estas personas tratando de descartar una causa física (un cáncer, por ejemplo), no responde más que a un intento de convencerle con datos de que no tiene nada.
Fármacos o terapia.
La pregunta entonces es, ¿cuándo se convierte un nivel más o menos tolerable de estrés en algo patológico? ¿Cuándo hay que buscar ayuda? "Si el paciente hace una vida normal, no hay necesidad de tratamiento", resume el doctor Jesús de la Gándara jefe del Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Burgos. Pero si el problema nos impide comer, dormir o trabajar, tal vez la cosa sea algo más seria.
"Si un pequeño empresario que se ha quedado sin trabajo, llega a mi consulta y bebe mucho alcohol, y además ha tomado la determinación de venir a verme; entonces sí necesita tratamiento farmacológico para contrarrestar la automedicación que él se ha impuesto", sintetiza a modo de ejemplo. "En la mayoría de los casos no hay que usar tratamiento", coincide el doctor Ferre, "pero hay ocasiones en las que un determinado nivel de estrés impide hacer una vida normal... Y es el psiquiatra quien debe establecer ese umbral".
Para estas situaciones existe un amplio arsenal de ansiolíticos y antidepresivos y estos especialistas no se muestran reacios a ofrecerlos en los casos en que los síntomas están interfiriendo en la vida diaria del paciente ("hay que ser juiciosos, pero no privar de sus ventajas a quien lo necesita"). Sin embargo, para el resto de estresados, ofrecen recetas mucho más sencillas: ejercicio, dieta sana, un aminoácido como la Dextro Fenilalanina que ayuda a mejorar el ánimo por ser un precursor de neurotransmisores y diversas terapias (desde la psicológica hasta el yoga, pasando por desconectar el móvil algunas horas o escuchar una buena música).
De hecho, como sugiere el doctor Marín, el riesgo que se corre con el empleo de fármacos es que se conviertan en otra fuente de ansiedad para el paciente, que ve cómo sus síntomas no desaparecen sólo por tomar una pastilla. "La medicación no cura nada, puede ser útil en los casos graves, pero el manejo fundamental debe ser psicológico". Aunque el abanico de posibles terapias cognitivo-conductuales es tan amplio que "a veces, lo difícil es seleccionar la terapia adecuada para cada paciente", admite.
Antonio Cano pone como ejemplo la medida que se ha tomado recientemente en el Reino Unido, donde las autoridades han decidido contratar a 3.000 psicólogos para atender los trastornos de ansiedad en Atención Primaria. "Hay casos que tienen remedio con 12 sesiones de terapia; éste es el sendero que nos marca la ciencia y España tarde o temprano tendrá que adoptar una medida similar. Porque es mucho más efectivo y tiene menos efectos que permanecer durante décadas en tratamiento con ansiolíticos".
El cerebro sufre
Como explica el profesor de la Universidad Complutense, Juan Carlos Leza, jefe de uno de los grupos del CIBERSAM (Centro de Investigación en Red de Salud Mental), en los casos de estrés muy grave (bien por intensidad o por duración), se pueden llegar incluso a destruir neuronas, tal y como se ha observado en modelos animales, o a disminuir el volumen de ciertas áreas cerebrales, como se ve en humanos.
"Una de las posibles causas es que hay una inflamación no bien regulada por el cerebro y estamos tratando de estudiar el porqué de estos mecanismos neuroinflamatorios con el objetivo de dar con posibles dianas terapéuticas".
El profesor Brian Leonard titular de la Cátedra de Psiquiatría de la Universidad de medicina de Irlanda, refiere que el stress inflama y se debe indicar un aumento del consumo de ácidos grasos Omega 3, que se pueden recomendar a través del mayor consumo de pescado fresco, o con 60 gotas de Omega 3 Natural con Vitamina e natural para neutralizar la fácil oxidación que sufren los ácidos Omega 3.
Para ello se están utilizando análisis de sangre o técnicas de imagen para observar, por ejemplo, cómo perjudica el estrés al metabolismo de las neuronas (que reciben menos glucosa de la que necesitan). Además, "tratamos de identificar proteínas en las células que podrían frenar esta señalización inflamatoria y mejorar la capacidad metabólica de individuos con estrés".
De momento no se sabe con certeza si los estresados nacen o se hacen, aunque como sugiere el doctor Javier Santos, parece que existe una cierta base genética que hace a algunos individuos más vulnerables a padecerlo que otros. "Pero eso por sí sólo no es suficiente, la causa del problema es heterogénea", apunta.
Además, como sugiere el doctor Marín, hay personas que toleran mejor las situaciones de presión, porque disponen de mejores recursos psicológicos para afrontarlo. Como él mismo concluye, hay factores estresantes que no pueden eliminarse, "como el paro o el pago de la hipoteca", pero sí podrían aliviarse con una dieta sana, ejercicio físico "y un poco de organización, porque a veces somos maestros en el arte de amargarnos y complicarnos la vida".
yo que envio esta noticia y que por el Agreal/Veraliprida, llevo tratamiento crónico, llevo muchos muchisimos días, semanas que tambien quiero "irme de este mundo".
así no puedo continuar viviendo, no tienen ni la más remota idea de es "como vivir así"
Carecen de diagnósticos certeros sobre menopausia-martes 29 de marzo de 2005
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La menopausia es una discusión que continúa. Las mujeres en esa etapa se debaten entre el abanico y los parches hormonales y aún no existen diagnósticos certeros sobre los efectos de los productos para “tratar” la menopausia, como si ésta fuera una enfermedad. Lo cierto es que encontrar respuestas acercará a las mujeres a una mejor calidad de vida, señalan expertas.
La menopausia había sido tan desconocida para la medicina como la misma menstruación. De hecho, hasta los años noventa la única diferencia entre los hombres y mujeres se relacionaba con el embarazo. Ni siquiera el periodo post parto era considerado.
Existen libros escritos por ginecólogos en la década de los ochenta en los que se dice: “Si la mujer tiene sofocaciones, que se abanique y si tiene sequedad que se ponga un lubricante”, señala la directora del Programa Mujer, Salud y Calidad de Vida de la Red de Investigación en Salud y Género (RISG), de España, Carme Valls, en un artículo publicado en la Revista Trabajadora.
La estrategia normal hasta el año noventa, dentro de la medicina, para enfrentarse a los años de más que la vida da a las mujeres era la de “no hay problema, la menopausia es un hecho natural” -y, ciertamente, lo es- explicita Valls, en información difundida por el portal Mujereshoy.
Sin embargo –indica– a partir del inicio de los años noventa el mensaje cambió porque los laboratorios farmacéuticos lanzaron un producto que en aquel entonces parecía muy novedoso. Se trataba de la aplicación de una hormona a través de un parche.
Se pusieron de acuerdo los laboratorios y los publicistas para introducir este producto entre las mujeres, a las que de manera tradicional se les había dicho que se resignasen y no que albergaran actitudes positivas respecto a los años venideros.
Así que, la estrategia publicitaria se diseñó en esta idea de asociar la palabra menopausia a dolor y envejecimiento, así como todos los males que vayan a venir después de los 50 años de edad a la pérdida de la menstruación.
En esta estrategia colaboraron, incluso, de buena fe algunos Institutos de la Mujer y muchos grupos de mujeres, que organizaron charlas, coloquios y conferencias para hablar de la menopausia.
TRATAMIENTOS QUE CHOCAN CON LOS DERECHOS
La directora del RISG señala que sin evidencias científicas, sin estudios de población y sólo con estudios de seguimiento de mujeres durante seis meses, pagados por los mismos laboratorios, en los que tan sólo se valoró si la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) mejoraba las sofocaciones y la sequedad vaginal, se lanzaron las terapias con dosis altas de hormonas, con el argumento que evitaría problemas cardiovasculares y fracturas de cadera a largo plazo.
Esta situación dio lugar a que la mayoría de problemas de salud de las mujeres se atribuyeron a la menopausia como única causa, y se recetó terapia hormonal para cualquier síntoma. En el decenio de 1980 los síntomas de las mujeres se consideraron problemas “nerviosos” y se trataron con ansiolíticos, en los noventa todo se podría resolver con la terapia hormonal, y en la actualidad con la soja, una oleaginosa originaria de Asia.
Pero en todos los casos faltan las evidencias científicas de la eficacia de los tratamientos y lo que choca frontalmente con los derechos a la salud, es que precisamente se tiendan a aplicar tratamientos que no han sido claramente probados en el sexo femenino.
INFARTOS Y CÁNCER DE MAMA
El estudio Women’s Health Initiative (WHI) es clarificador. Impulsado por la agencia de investigación de Estados Unidos (NIH), bajo la dirección de la doctora Bernardine Healy, en 1992, evalúa los efectos del ejercicio, la dieta y la terapia hormonal en cien mil mujeres, que se agruparon según la estrategia terapéutica.
Se demostró que la agrupación de estrógenos con progestágenos a dosis altas aumentaba el riesgo de infarto y de mortalidad cardiovascular, así como un incremento del cáncer de mama.
Carme Valls enfatiza que hay sólo dos síntomas que se pueden relacionar con la falta de menstruación propiamente dicha: la sequedad vaginal y las sofocaciones, los demás problemas de salud son los que se derivan de vivir más años.
Si hacemos bien el diagnóstico es seguro que vamos a encontrar nuevos caminos para mejorar, pero si atribuimos a la menopausia todos los problemas nos equivocaremos en los tratamientos y volveremos a invisibilizar a las mujeres, las convertiremos de nuevo en víctimas y las dejaremos en situación de poder ser manipuladas fácilmente, sostiene Valls.
MENOPAUSIA Y ENVEJECIMIENTO
Por otra parte, una comisión de los NIH de Estados Unidos, señaló -el pasado 14 de marzo de 2005- que las mujeres podrían estar excediéndose en el uso de tratamientos para contrarrestar los síntomas de la menopausia, incluyendo a la terapia hormonal que puede ser riesgosa.
“Para las mujeres que no tienen síntomas graves, esperar a que pasen es la mejor estrategia”, dijo la doctora Carol M. Mangione, de la Universidad de California, Los Ángeles.
Una de las dificultades consiste en determinar qué síntomas están asociados con la menopausia y cuáles son simplemente el resultado del envejecimiento.
En ese sentido explicó que se encontraron muy pocos síntomas vinculados con las fluctuaciones naturales de los niveles de hormonas durante la menopausia y esta determinación podría tener consecuencias serias para el tratamiento”, dijo Mangione, también presidenta de la comisión.
Los bochornos, los sudores nocturnos y la sequedad vaginal son mayormente asociados con la menopausia y también existe evidencia de que esté vinculada con las perturbaciones en el sueño, informó la comisión.
En cambio, no hay tantos indicios de que la menopausia conlleva a las variaciones en el carácter, dificultades para pensar, dolores de espalda y cansancio. En cuanto a la relación con la incontinencia urinaria, los resultados de las pruebas distaron de ser unánimes.
Mientras que el tratamiento hormonal puede ser efectivo para las mujeres con graves síntomas menopáusicos que afecta su calidad de vida, esos tratamientos pueden tener efectos secundarios que las mujeres deberían tener en cuenta antes de decidir en el tratamiento, dijo la comisión.
El grupo dijo que se conoce poco sobre los efectos de las terapias alternativas e instó a que se hagan estudios más amplios sobre la diversidad de las mujeres y de los tratamientos existentes.
Durante muchos años se ofreció una terapia de reemplazo hormonal como un tratamiento efectivo para síntomas como el bochorno y los sudores nocturnos.
Sin embargo, el uso de las hormonas se suspendió después del 2002, cuando el estudio de la WIH determinó que la terapia hormonal aumentó el acrecentado riesgo de las usuarias a sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales y cáncer de mama.
Pero un cuarto de las mujeres que dejaron de usar hormonas volvieron a usarla debido a tener síntomas de debilitamiento. El NIH le pidió a una comisión de 12 miembros a que revisara el estado del tratamiento contra los síntomas de la menopausia.
¿NO ES O ERA CARME VALLS DEL MINISTERIO DE SANIDAD ESPAÑOL?
La menopausia es una discusión que continúa. Las mujeres en esa etapa se debaten entre el abanico y los parches hormonales y aún no existen diagnósticos certeros sobre los efectos de los productos para “tratar” la menopausia, como si ésta fuera una enfermedad. Lo cierto es que encontrar respuestas acercará a las mujeres a una mejor calidad de vida, señalan expertas.
La menopausia había sido tan desconocida para la medicina como la misma menstruación. De hecho, hasta los años noventa la única diferencia entre los hombres y mujeres se relacionaba con el embarazo. Ni siquiera el periodo post parto era considerado.
Existen libros escritos por ginecólogos en la década de los ochenta en los que se dice: “Si la mujer tiene sofocaciones, que se abanique y si tiene sequedad que se ponga un lubricante”, señala la directora del Programa Mujer, Salud y Calidad de Vida de la Red de Investigación en Salud y Género (RISG), de España, Carme Valls, en un artículo publicado en la Revista Trabajadora.
La estrategia normal hasta el año noventa, dentro de la medicina, para enfrentarse a los años de más que la vida da a las mujeres era la de “no hay problema, la menopausia es un hecho natural” -y, ciertamente, lo es- explicita Valls, en información difundida por el portal Mujereshoy.
Sin embargo –indica– a partir del inicio de los años noventa el mensaje cambió porque los laboratorios farmacéuticos lanzaron un producto que en aquel entonces parecía muy novedoso. Se trataba de la aplicación de una hormona a través de un parche.
Se pusieron de acuerdo los laboratorios y los publicistas para introducir este producto entre las mujeres, a las que de manera tradicional se les había dicho que se resignasen y no que albergaran actitudes positivas respecto a los años venideros.
Así que, la estrategia publicitaria se diseñó en esta idea de asociar la palabra menopausia a dolor y envejecimiento, así como todos los males que vayan a venir después de los 50 años de edad a la pérdida de la menstruación.
En esta estrategia colaboraron, incluso, de buena fe algunos Institutos de la Mujer y muchos grupos de mujeres, que organizaron charlas, coloquios y conferencias para hablar de la menopausia.
TRATAMIENTOS QUE CHOCAN CON LOS DERECHOS
La directora del RISG señala que sin evidencias científicas, sin estudios de población y sólo con estudios de seguimiento de mujeres durante seis meses, pagados por los mismos laboratorios, en los que tan sólo se valoró si la Terapia Hormonal Sustitutiva (THS) mejoraba las sofocaciones y la sequedad vaginal, se lanzaron las terapias con dosis altas de hormonas, con el argumento que evitaría problemas cardiovasculares y fracturas de cadera a largo plazo.
Esta situación dio lugar a que la mayoría de problemas de salud de las mujeres se atribuyeron a la menopausia como única causa, y se recetó terapia hormonal para cualquier síntoma. En el decenio de 1980 los síntomas de las mujeres se consideraron problemas “nerviosos” y se trataron con ansiolíticos, en los noventa todo se podría resolver con la terapia hormonal, y en la actualidad con la soja, una oleaginosa originaria de Asia.
Pero en todos los casos faltan las evidencias científicas de la eficacia de los tratamientos y lo que choca frontalmente con los derechos a la salud, es que precisamente se tiendan a aplicar tratamientos que no han sido claramente probados en el sexo femenino.
INFARTOS Y CÁNCER DE MAMA
El estudio Women’s Health Initiative (WHI) es clarificador. Impulsado por la agencia de investigación de Estados Unidos (NIH), bajo la dirección de la doctora Bernardine Healy, en 1992, evalúa los efectos del ejercicio, la dieta y la terapia hormonal en cien mil mujeres, que se agruparon según la estrategia terapéutica.
Se demostró que la agrupación de estrógenos con progestágenos a dosis altas aumentaba el riesgo de infarto y de mortalidad cardiovascular, así como un incremento del cáncer de mama.
Carme Valls enfatiza que hay sólo dos síntomas que se pueden relacionar con la falta de menstruación propiamente dicha: la sequedad vaginal y las sofocaciones, los demás problemas de salud son los que se derivan de vivir más años.
Si hacemos bien el diagnóstico es seguro que vamos a encontrar nuevos caminos para mejorar, pero si atribuimos a la menopausia todos los problemas nos equivocaremos en los tratamientos y volveremos a invisibilizar a las mujeres, las convertiremos de nuevo en víctimas y las dejaremos en situación de poder ser manipuladas fácilmente, sostiene Valls.
MENOPAUSIA Y ENVEJECIMIENTO
Por otra parte, una comisión de los NIH de Estados Unidos, señaló -el pasado 14 de marzo de 2005- que las mujeres podrían estar excediéndose en el uso de tratamientos para contrarrestar los síntomas de la menopausia, incluyendo a la terapia hormonal que puede ser riesgosa.
“Para las mujeres que no tienen síntomas graves, esperar a que pasen es la mejor estrategia”, dijo la doctora Carol M. Mangione, de la Universidad de California, Los Ángeles.
Una de las dificultades consiste en determinar qué síntomas están asociados con la menopausia y cuáles son simplemente el resultado del envejecimiento.
En ese sentido explicó que se encontraron muy pocos síntomas vinculados con las fluctuaciones naturales de los niveles de hormonas durante la menopausia y esta determinación podría tener consecuencias serias para el tratamiento”, dijo Mangione, también presidenta de la comisión.
Los bochornos, los sudores nocturnos y la sequedad vaginal son mayormente asociados con la menopausia y también existe evidencia de que esté vinculada con las perturbaciones en el sueño, informó la comisión.
En cambio, no hay tantos indicios de que la menopausia conlleva a las variaciones en el carácter, dificultades para pensar, dolores de espalda y cansancio. En cuanto a la relación con la incontinencia urinaria, los resultados de las pruebas distaron de ser unánimes.
Mientras que el tratamiento hormonal puede ser efectivo para las mujeres con graves síntomas menopáusicos que afecta su calidad de vida, esos tratamientos pueden tener efectos secundarios que las mujeres deberían tener en cuenta antes de decidir en el tratamiento, dijo la comisión.
El grupo dijo que se conoce poco sobre los efectos de las terapias alternativas e instó a que se hagan estudios más amplios sobre la diversidad de las mujeres y de los tratamientos existentes.
Durante muchos años se ofreció una terapia de reemplazo hormonal como un tratamiento efectivo para síntomas como el bochorno y los sudores nocturnos.
Sin embargo, el uso de las hormonas se suspendió después del 2002, cuando el estudio de la WIH determinó que la terapia hormonal aumentó el acrecentado riesgo de las usuarias a sufrir ataques cardíacos, derrames cerebrales y cáncer de mama.
Pero un cuarto de las mujeres que dejaron de usar hormonas volvieron a usarla debido a tener síntomas de debilitamiento. El NIH le pidió a una comisión de 12 miembros a que revisara el estado del tratamiento contra los síntomas de la menopausia.
¿NO ES O ERA CARME VALLS DEL MINISTERIO DE SANIDAD ESPAÑOL?
AGREAL: ENVIADO COMPAÑERAS DE CANARIAS "VIDEO MUY CORTO" PERO ALLÍ ESTUVIERON

NOS INDICAN LAS COMPAÑERAS CANARIAS QUE EFECTIVAMENTE, FUERON UNAS "PREVILEGIADAS" SOLO A 20 METROS DE LA ENTRADA A LA DELEGACION DEL GOBIERNO DE LAS PALMAS.
QUE SE SOLIDARIZAN (NOSOTRAS TAMBIEN) POR LOS DEMÁS MANIFESTANTES, YA QUE ENCIMA DE "LLEVAR MAS DE 10 DÍAS EN HUELGA DE HAMBRE" POR NO PERDER SUS TRABAJOS EN EL AEROPUERTO DE GANDO Y POR CAUSA DE "AENA".
A ESTOS HOMBRE Y MUJERES, NO LE DIERON LA OPORTUNIDAD DE ESTAR CERCA DEL PRESIDENTE, PARA QUE ESCUCHARA SUS REIVINDICACIONES.
VEAN Y ESCUCHEN HASTA EL FINAL, QUE ASÍ LO INDICAN.
NUESTRA SOLIDARIDAD, TAMBIEN CON TODOS.
LA PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN, FUÉ DESDE TENERIFE "PERO COMO ESTAMOS TODAS, LA POCA DISTANCIA DE TENERIFE A LAS PALMAS "LE ESTÁ PASANDO FACTURA A SU SALUD".
¡¡¡ ANIMOS PRESIDENTA !!!!
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